Economía
Colau e Iglesias RS

Hemos llegado a un punto en el que parece que los derechos de aquellos que se saltan las leyes e irrumpen en un casa privada sin permiso, por la fuerza, rompiendo las puertas o ventanas, están por encima que el legítimo propietario que se ha dejado su espalda trabajando para comprar esa casa. (La piadosa Colau exigió que se pidiese "perdón" al 'okupa' que dejó tetrapléjico a un policía).

La irresponsabilidad de estos politiquillos de camiseta del Che, pañuelo al cuello y pegatina de consignas, es tal, que no son conscientes que están constantemente haciendo un llamamiento al desorden y al incumplimiento de la leyes, basándose en un derecho, el de la vivienda, que en ningún caso implica asaltar casas por la fuerza, ni tomarse la justicia por su mano. (El escandaloso vídeo de 'Nada' Colau haciéndose pasar por una eminente abogad).

La protección de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a los ‘okupas' le ha llevado a amenazar al propietario de un edificio en ruinas si no acomete una reforma que permita a las personas que viven de manera ilegal en su propiedad hacerlo en unas "condiciones de salubridad e higiene", según recoge Raquel Tejero en okdiario.

El documento está elaborado por técnicos del ‘Servicio de intervención y mediación en situaciones de pérdida u ocupación de la vivienda', órgano mediante el cual la regidora facilita a los ‘okupas' continuar viviendo en las propiedades ajenas.

El dueño del edificio presentó en febrero un informe en el consistorio en el que alegaba que su propiedad se encontraba "sin condiciones de habitabilidad" por lo que pedía el permiso para comenzar una reforma integral del mismo.

Sin embargo, la pasividad de Colau ante las ocupaciones ilegales en Barcelona, permitió que un grupo de argelinos entrasen en el edificio y se instalasen en él.

El propietario acudió entonces a la empresa privada ‘Desokupa', encargada de conseguir las desocupaciones en este tipo de situaciones. La actuación desencadenó, como puede verse en el vídeo que acompaña esta información, un altercado en el que los argelinos reaccionaron con gran violencia.

Ante lo ocurrido, los Mossos D'Esquadra pidieron a la empresa que abandonase el lugar para ser ellos los encargados de identificar a los ‘okupas'.

Al intento de desocupación acudieron también los bomberos, ya que existía riesgo de derrumbe del edificio. Los bomberos no pudieron entrar porque dos concejalas del ayuntamiento, que han acudido en distintas ocasiones a los desalojos, lo impidieron situándose en la puerta

Sin embargo, el 7 de marzo, inspectores del ayuntamiento, acompañados de dos técnicos del ‘Servicio de intervención y mediación en situaciones de pérdida u ocupación de la vivienda', acudieron por su propio pie a elaborar un informe.

Se constató que el edificio "está habitado por personas adultas de género masculino". Los inspectores señalan en su informe que las condiciones del inmueble no son las adecuadas para estar habitado y proponen una serie de "deficiencias a corregir" para "conseguir unas condiciones mínimas de salubridad e higiene y garantizar la seguridad de las instalaciones".

Por todo ello resuelven "incoar un expediente de protección de legalidad urbanística vulnerada" por la empresa "como responsable de la infracción detectada".

En otras palabras, el ayuntamiento de Colau, causante de que no se produjese el desalojo que permitiese el comienzo de las obras de reforma, intenta sancionar ahora al propietario del edificio que pidió la licencia para realizar una "reforma integral".

Sin embargo, el departamento municipal encargado de la mediación con los ‘okupas' no plantea ningún tipo de solución para el propietario del edificio, que continúa sin poder acceder al mismo por la ocupación ilegal.

Se da la paradoja, pues, de que el dueño se enfrenta a una sanción por no cumplir con la normativa de habitabilidad a pesar de no ser él el responsable de que en su propiedad vivan ‘okupas'.

La empresa ‘Desokupa' asegura que el edificio se encuentra ocupado por hombres de nacionalidad argelina dedicados "al tráfico de drogas". En el vídeo se observa cómo uno de ellos amenaza a los miembros de esta empresa con un spray usado como lanzallamas.