El mercado inmobiliario de lujo en España tiene un nuevo icono. En lo alto de Son Vida, la urbanización más exclusiva de Mallorca, se encuentra Villa Solitaire, una propiedad que se posiciona como la vivienda en venta más cara del país, con un precio de 39,9 millones de euros.
Una villa de autor con vistas privilegiadas al Mediterráneo
Diseñada por el reconocido arquitecto italiano Matteo Thun, la vivienda cuenta con casi 2.000 m2 construidos distribuidos en cuatro plantas, sobre una parcela de más de 4.200 m2.
Su arquitectura apuesta por líneas sobrias, elegantes y atemporales. Además, la orientación sur y su diseño en altura permiten aprovechar al máximo la luz natural durante todo el día, mientras que su apertura hacia el exterior ofrece vistas panorámicas a la bahía de Palma.
Uno de los elementos más llamativos es su fachada acristalada en la planta baja, completamente transparente, que difumina los límites entre interior y exterior.

Así es vivir en una mansión de 39,9 millones de euros
La vivienda está pensada para ofrecer una experiencia completa, más cercana a un resort privado que a una casa tradicional.
Cuenta con siete dormitorios, amplias zonas de estar, terrazas con vistas al mar, varias piscinas infinitas y una azotea equipada con cine al aire libre y jacuzzi.
Spa, gimnasio y jardín zen: el lujo ahora es bienestar

Si hay una tendencia clara en el segmento alto del mercado es la apuesta por el bienestar. En este sentido, Villa Solitaire lleva el concepto al extremo.
En su planta sótano alberga un spa privado con sauna, baño turco, zona de tratamientos y gimnasio. También incluye espacios menos habituales como un jardín zen o una instalación de videoarte.

Todo está diseñado para crear un entorno de desconexión total, donde el confort físico y mental es parte esencial de la vivienda.
¿Por qué esta es la casa más cara de España?
La respuesta está en la combinación de varios factores clave que hoy dominan el mercado inmobiliario prime: ubicación, diseño, privacidad y bienestar.
Villa Solitaire se ubica en Son Vida, conocida como la “Beverly Hills” de Mallorca. Se trata de una zona cerrada, con seguridad 24 horas y acceso restringido, donde se concentran algunas de las propiedades más exclusivas del Mediterráneo. Además, está a pocos minutos de Palma, lo que añade valor estratégico tanto para uso residencial como inversión.

