Antonio Castelo (Cadena Ser)

Antonio Castelo nuevamente se ha puesto en el punto de mira de la polémica. El cómico de la Cadena Ser estrenó el pasado viernes 'Phi Beta Lambda', el programa con el que la radio del grupo Prisa ha decidido premiarle, a pesar de que a finales de la pasada temporada se le acusó de acosar a través de las redes sociales a menores de edad.

Según relata La Mosca Mediática, durante la emisión este viernes de primer programa de 'Phi Beta Lambda', Miguel Campos -colaborador del programa- explicó: "Rafa le pidió una foto a Castelo y éste le dijo, ¿cuántos años tienes? 21. Y Castelo le respondió, "llegas cuatro años tarde", una referencia de evidente mal gusto que traía de nuevo al presente el acoso a menores de edad a través de las redes sociales del que se acusó en su día a Castelo.

Según cuentan nuestros compañeros de Exclusiva Digital, lejos de provocar la más mínima incomodidad a Castelo, la respuesta del cómico fue la risa cómplice, convirtiendo en elemento de mofa un tema tan serio como el acoso a menores de edad a través de las redes sociales, evidenciando su nula empatía con las chicas que sufren este problema.

Hay que recordar que el pasado mes de mayo, una usuaria de Instagram y Twitter mostró algunos mensajes subidos de tono que había recibido de Antonio Castelo: "Enhorabuena por tus tetas, parecen bastante increíbles", "Alguien te tiene que enseñar a follar"; o "Estás follando en Madrid, ¿eh?". El cómico se defendió diciendo: "No reconozco ninguna de las acusaciones que se han vertido sobre mí ni el retrato que se está dibujando en las redes sociales de mi persona", lo que provocó que un torrente de testimonios en la misma línea afloraran de inmediato. En ese momento la Cadena SER retiró a Castelo de la antena, apartándolo del ‘Oh my Lol' y de ‘A vivir que son dos días', en tanto se esclareciera la investigación abierta por la propia emisora de Prisa. Pero la investigación parece haberse zanjado exculpando al humorista.

Ahora, cuatro meses después, Castelo vuelve a la antena de la Ser, y lo hace riéndose del acoso a chicas menores de edad, ante el silencio cómplice tanto de los directivos de su cadena como de los medios de comunicación progresistas y -naturalmente- de sus propios compañeros de profesión. Un silencio que suena a clamor, habida cuenta de que tanto la Ser como los medios más progresistas (Público, Eldiario.es, Huffington Post, etc) son propensos a emprender sonoras campañas en contra de los comportamientos machistas. Pero, con matices.

Avivan estos medios una doble moral por la que los chistes o comportamientos denigrantes para la mujer son aceptados dependiendo de quién los enuncie. Si la broma procede de alguno de los miembros del que podríamos denominar "club de la comedia progre", se apela automáticamente a la libertad de expresión; si -por el contrario- proceden de personas, digamos, "no adscritas", se habla de machismo, xenofobia, falta de sensibilidad... Parecen contar con esta patente de corso los cómicos y humoristas que están bajo el paraguas de Prisa y de Movistar. Son ellos (estos humoristas) los administradores de la moral, los guardianes de los límites del humor; unos límites anchos o estrechos dependiendo de quién trate de atravesarlos.