Jorge Javier Vázquez GHVIP

A Mediaset España le sale bien lo de tener una imagen un tanto deteriorada, lo de haber instalado en la gente esa sensación de que son capaces de rebasar cualquier límite. Porque lo cierto es que rebasan practicamente todos los límites de lo políticamente correcto -no solo los éticos y morales- y las instituciones mientras esto ocurre guardan silencio. "Lo de siempre", "Una más", deben pensar. Algo que es escandaloso.

Hace un año, ‘Gran Hermano' conmocionaba a propios y extraños al producirse un presunto caso de abuso sexual dentro de la casa, con una denuncia presentada ante la Guardia Civil. La cadena se lavaba las manos, se limitaba a decir que el caso estaba siendo investigado y, cómo no, a seguir adelante con la emisión del programa e intentar convertir este lamentable episodio en un gancho para la audiencia.

Ahora, en la presente edición de ‘GH VIP', Telecinco ha vuelto a mostrar a sus espectadores el enésimo ejemplo de televisión que encumbra la cosificación de la mujer y lo que la dicrectora del Instituo de la Mujer llama 'cultura de la violación'.

Como venimos contando en Periodista Digital, uno de los concursantes (Omar Montes) incitó a otro (Asraf) a mantener relaciones íntimas con otra participante (Miriam Saavedra) que estaba bebida. La 'cultura de la violación' de La Manada dentro de ‘GH VIP' y mostrada a millones de espectadores en prime time por Telecinco.

Y ante este escándalo ¿qué hacen las instituciones públicas encargadas de regular estos contenidos? ¿Se ha pedido la expulsión del concursante o la cancelación del programa? ¿Se ha sancionado a Mediaset? ¿Existe un requerimiento o una multa de la CNMC a Telecinco? Por mucho menos, un simple cometario con hacía los homosexuales, expulsaron de 'GH VIP' a Los Chunguitos en el 2015.

Nada. El autoproclamado gobierno feminista de Pedro Sánchez, calla. Probablemente sea una forma de agradcer así a Vasile el haber cerrado ese altavoz de Podemos que eran ‘Las mañanas de Cuatro' o, quizá,, no quiera enfadar a Mediaset y así protegerse de cara a posibles críticas hacia su gobierno. Sea como fuere, sorprende el silencio cómplice de las instituciones públicas ante este flagrante caso de 'cultura de la violación' en televisión.

Tan solo el Instituto de la Mujer, dependiente del Ministerio de Igualdad, se ha posicionado a través de su directora que, en declaraciones a El Periodico de Cataluña ha avanzado que "Desde el Instituto de la Mujer vamos a ponernos en contacto con la cadena, apelando a su responsabilidad social y a que tome medidas".

En el citado artículo, Silvia Buabent ha sido tajante: "debe existir una tolerancia cero ante cualquier actitud de este tipo. Es más, este tipo de programas de máxima audiencia deberían servir para dar ejemplo y rechazar este tipo de actitudes y comportamientos. Y por supuesto, el concursante debería ser expulsado".

Cabe ahora esperar que el feminismo de Pedro Sánchez no sea de papel mojado y tome medidas reales contra este tipo de espectáculos que dañan a la sociedad y a los jóvenes que siguen estos programas.