Silvio González y Paolo Vasile PD

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) puede amargar el año a Mediaset y Atresmedia sancionandao a ambas compañias por un abuso de posición dominante y la imposición de medidas para obstaculizar la competencia de terceros.
La multa, como recoge El Economista, podría llegar hasta el 10% de las ventas de cada uno de los dos grupos del pasado año, lo que equivaldría, en ambos casos, a unos cien millones de euros, respectivamente. Fuentes del mercado estiman, en cualquier caso, que no será tan alta de producirse, y que estaría en una horquilla de entre 15 millones y 30 millones de euros, cantidades tampoco nada despreciables.

La única manera de evitar la sanción sería que los dos grupos audiovisuales alcanzaran un pacto con la CNMC y se comprometieran al cese inmediato de las prácticas abusivas -lo que se conoce como un acuerdo de terminación convencional-, pero por el momento parece poco probable ya que, según fuentes del mercado consultadas por El Economista, ambas acordaron ya eso hace un año y pese a ello las han mantenido. De hecho, Atresmedia y Mediaset han alegado en todo momento ante la CNMC que las supuestas ilegalidades son prácticas comerciales habituales en el mercado de la televisión en todo el mundo.

La dirección de Investigación de la CNMC ha remitido a las partes implicadas el conocido como pliego de concreción de hechos, para que en un plazo de 15 días presenten las alegaciones que consideren oportunas. A partir de ese momento, se redactara una propuesta de sanción, que se enviará ya directamente al consejo de la Comisión para que dictamine la misma.


De momento, y tras diez meses de investigación -el expediente sancionador se abrió de oficio el pasado mes de febrero-, la CNMC ha certificado que tanto Mediaset como Atresmedia han infringido la Ley de Defensa de la Competencia al establecer sus respectivas condiciones de contratación con anunciantes y agencias de medios.

Dichas prácticas consistirían en exigir a los anunciantes y agencias el cumplimiento de cuotas mínimas de inversión publicitaria en sus respectivas televisiones, bajo un sistema de primas y penalizaciones, además de la contratación conjunta de publicidad en distintos canales al mismo tiempo de cada uno de los operadores, a través de la emisión simultánea de la mayoría de las campañas. Pese a la certificación de estas supuestas prácticas ilegales, la CNMC no ha podido probar, en cambio, que Atresmedia y Mediaset se hayan puesto de acuerdo para la comisión de las mismas.

Aunque el expediente se abrió de oficio, están personados en el mismo la Asociación de Anunciantes, la Asociación Española de Televisiones Privadas Digitales Terrestres, las cadenas autonómicas a través de la Forta y la agencia Pulsa.

En el caso de que finalmente haya sanción, tanto Atresmedia como Mediaset tienen la intención de recurrir ante la Audiencia Nacional, aunque la cadena de Planeta ya ha modificado en parte su política comercial, eliminando la emisión simultánea de los anuncios en varios canales y dando más libertad a los anunciantes para comprar espacios por programa o en una sola cadena, como Antena 3 o La Sexta.