Elena de Borbón

El paso del tiempo es el gran cotilla de nuestros secretos y ahora, treinta años despues, sale a relucir uno de los vicions inconfesables de juventud que tenía la imfanta Elena de Borbón que ocultaba a sus padres, los reyes D. Juan Carlos y Doña Sofia con ayuda de complices cercanos: ¡Era adicta a la teletienda!

Doña Elena compraba casi todo lo que veía a través de los programas de la televisión emitidos cada dia de madrugada. ¿Qué era lo que más compraba? ¿Cuál era su gran perdición?

El relato que ha hecho el programa 'Socialite' que presenta Maria Patiño en Telecinco comienza diciendo:

"Año 1990, Palacio de la Zarzuela, nadie tiene las más mínimas sospechas de lo que ocurrre en su interior cada noche, un fenómeno paranormal que afecta a uno de los miembros de la Casa Real, un hecho insolito que no ha visto la luz hasta ahora..Si, la infanta Elena es durante años la protagonista de unos de los hechos más inquietantes de Palacio, una oscura debilidad que ni la caza de su padre en Bostwana. Presten mucha atención porque estamos a punto de desvelarles la terrible adicción que mantiene a doña Elena despierta hasta altas horas de la madrugada...La adicción de doña Elena es....¡¡La teletienda!! Según recoge en su biografia Carmen Duerto, doña Elena repetiá cada madrugada el mismo ritual, comprar casi todo lo que veía en la teletienda. Casi todo le gustaba pero su debilidad eran los productor adelgazantes...Para evitar que su familia se enterara y la metieran en una clínica de desintoxicación se buscó unos complices: Los hermanso Fuster. Ellos eran las personas que recogian la mercancía comprada por doña Elena"