frutos secos

El hombre de Cromagnon ya recurría, hace más de 12.000 años, al poder de los frutos secos para sobrevivir. Han estado presentes en casi todas las dietas a lo largo de la historia, pero en la sociedad actual donde las tasas de obesidad se disparan e impera el culto a la imagen, este fabuloso alimento han sido relegads debido a su alto valor calórico.

Según recoge ABC, estudios científicos avalan sus enormes propiedades y el ‘Crunch Time' llega dispuesto a devolverles su saludable papel. Una tendencia que promueve el consumo de alimentos saludables entre hora pero centrándose en el consumo de frutos secos.

Según la doctora Nieves Palacios, jefa del Servicio de Medicina, Endocrinología y Nutrición del Centro de Medicina del Deporte, donde son revisados muchos deportistas olímpicos

"el desayuno, la comida y la cena han sido tradicionalmente los momentos para «comer». Sin embargo, desde hace años se empieza a apostar por añadir de forma habitual dos tomas ligeras más a la dieta diaria, una a media mañana y otra a media tarde, y los tentempiés saludables, como los frutos secos, son una opción magnifica de esta «pausa saludable», por su optimo perfil nutricional".

Las investigaciones señalan que tomando snacks saludables a media mañana y a media tarde se llega con menos hambre a las comidas principales, y ayuda a reducir el total de calorías ingeridas. Algo que resulta beneficioso incluso en aquellas dietas orientadas a perder peso, a pesar de la resistencia a incorporarlos por su alto aporte calórico, unas 600 kilocalorías por cada 100 gramos.

Pero sus propiedades nutricionales y sus beneficios sobre la salud son muy importantes. Hay estudios como el realizado por los investigadores de la Loma Linda University (LLU), de California (EE.UU), que demuestran que consumir frutos secos de forma regular mejora las frecuencias de las ondas cerebrales asociadas con la cognición, el aprendizaje, la memoria, el recuerdo y otras funciones cerebrales clave.


Los frutos secos son fuente de minerales, como fósforo, potasio, hierro, magnesio, calcio y oligoelementos como el selenio o el zinc con propiedades antioxidantes. Contienen vitaminas como B1, B3 y, en especial la E. Destaca Palacios su poder saciante debido a su alto contenido en fibra: "Los frutos secos son una importante fuente de fibra que, además de regular la salud intestinal, ayuda a controlar los niveles de colesterol y glucosa en sangre".

En cuanto a los beneficios que los frutos secos proporcionan

"hay evidencias científicas de que tomar cantidades razonables, por ejemplo de nueces en la dieta, mejora la salud cardiovascular a largo plazo. Pero hay que tener claro que esto solo no basta, sino que es parte de una gastronomía de la protección cardiovascular, que no es otra que la dieta mediterránea"

La Dra. Palacios "Aconseja que el consumo de frutos secos sea entre tres y siete raciones a la semana", añadiendo que "cada ración equivale a unos 30 gramos que, por ejemplo, en el caso de los pistachos suponen unas 49 unidades. El perfil nutricional de los frutos secos es bastante parecido. Sí hay pequeñas diferencias, por ejemplo los pistachos son los que menos calorías tienen, 562 por cada cien gramos frente a los 579 de las almendras y son los segundos en fibra, 10,3 gramos por cada cien, detrás de las almendras que tienen 12,5 y muy por encima de las nueces que tienen 6,7. Pero lo importante, insiste, «es llevar una dieta equilibrada y variada, combinando los diferentes tipos con frutas o lácteos desnatados"