Residentes de la localidad rusa de Najodka se llevaron una inquietante sorpresa al encontrar a dos gatitos que habían sido arrojados en un cubo lleno de alquitrán. Ellos lograron sacar a uno y comenzar un minucioso proceso de limpieza, pero por desgracia, pese a todos sus esfuerzos, no lograron salvar al otro felino. De momento no se han encontrado a los culpables de tal criminal acto.