En la ciudad rusa de Norilsk, localizada en Siberia, un ciudadano captó como se producía una 'lluvia de sangre' este martes. El incidente se produjo en un aparcamiento de la localidad, en el que los autos quedaron completamente cubiertos del extraño líquido rojo que cayó del cielo. El portavoz de la compañía minera Norilsk Nikel, que cuenta con una planta metalúrgica en la zona, ha afirmado que esa 'lluvia de sangre' no suponía ningún peligro y que la coloración se debió a que unos residuos preparados para deseharse fueron arrastrados por los fuertes vientos y se mezclaron en el aire con las gotas de lluvia.