Una pequeña cueva kárstica cerca de la localidad de Creswell, en el centro de Inglaterra, podría haber sido considerada "una puerta de entrada al infierno", un portal al inframundo. Según los investigadores, en la antigüedad se creía que esta puerta era utilizada por demonios y brujas para sembrar el caos en la humanidad, escribe el periódico The Guardian, según rt.

Y es que esa formación contiene la mayor concentración de símbolos apotrópicos jamás encontrados en el Reino Unido. Se trata de marcas que servían para protegerse del mal o de las desgracias.

Hay centenares de ellas. El tamaño y variedad de los símbolos, grabados en las paredes de piedra caliza y el techo de una cueva que tiene en su centro un agujero profundo y oscuro, "no tiene precedentes", según anota The Guardian.