Prohibir los casinos en Internet, ¿tan difícil como aplicar la «Ley Seca»?

Como la «Ley Seca» de los años 20, la ley estadounidense contra las apuestas en Internet podría volverse inaplicable por no poder controlar una Internet sin fronteras donde florecen los sitios localizados en paraísos fiscales.

El Gobierno de EEUU., con 2.400 portales de juego por Internet que mueven unos 12.000 millones de dólares anuales, dio ayer una vuelta de tuerca en su batalla contra esta actividad, ya ilegal en ese país por una ley de 1961.

El Congreso estadounidense aprobó un proyecto de ley que declara ilegales para los bancos y las compañías de tarjeta de crédito hacer pagos en los sitios de apuestas on line.

Los expertos estiman que esta ley difícilmente podrá aplicarse, ya que los millones de estadounidenses que apuestan en la Red, los mayores clientes de estos negocios, seguirán jugando en los aproximadamente 2.000 sitios de juegos localizados en servidores fuera de Estados Unidos.

Ken Weizber, presidente del portal especializado en juegos Eye on Gambling, expresaba el lunes a AFP sus dudas con respecto a las posibilidades de aplicación de la ley. Además opinaba que se trataba de una iniciativa del Partido Republicano para satisfacer a «su sector electoral religioso».

«La ley será imposible de aplicar y será simplemente ignorada, como en la Prohibición (del alcohol) de los años 20», agregó Joseph Kelly, profesor de derecho especializado en los juegos en el New York College de Buffalo.

Por su parte, las asociaciones de jugadores se mostraban críticas y a favor de una fijación de impuestos antes que una prohibición. «Hubiera sido mejor poner en práctica una comisión federal para estudiar los juegos en Internet (…) con una tasa apropiada», señaló Frank Fahrenkopf, presidente de la Asociación de jugadores de Estados Unidos.

Lamentando el daño que esta iniciativa genera en «millones de jugadores de póquer», Michael Bolcerek, presidente de la Asociación de Jugadores de Póquer, sostuvo que «el Congreso tenía la posibilidad de tasar y regular el póquer en línea con (una ganancia) potencialmente de mil millones de dólares para el Gobierno de Estados Unidos».

Los casinos ‘verdaderos’ debieron desde hace algún tiempo renunciar a este sector del mercado y a crear sitios en Internet, aunque estuvieran basados en el extranjero, por temor a perder sus permisos en Estados Unidos.

El caso español

Internet se ha convertido en lugar habitual de apuestas, sobre todo deportivas, para más de tres millones de españoles según algunos informes, unos clientes que se mueven en un vacío legal al no estar autorizada esta actividad en España.

Cifras facilitadas por la Asociación Española de Apostadores Deportivos por Internet (AEDAPI) aseguran que su negocio mueve 255 millones de euros al año y genera una inversión promocional en medios de más de 33 millones de euros.

Esta asociación reclama una regulación «clara» en la materia que permita a las casas de apuestas on line situarse al nivel de las tradicionales, cuya actividad está regulada y normalizada a nivel social y legal.

Muchos de estos sitios están localizados en paraísos fiscales de Centroamérica o el Caribe y en Europa solo Reino Unido, Malta y Finlandia las permiten .

En este asunto, España sigue las directrices de la UE, cuya directiva de servicios se consideró el marco idóneo que podría dar pábulo a la regularización pero finalmente quedó excluido, señaló Cortés. Una prohibición como la llevada a cabo por EEUU.

esta semana es «una decisión política» que por el momento no se ha adoptado en nuestro país, explica Cortés, quien recuerda que hace unos años se creó una comisión sectorial para elaborar un borrador de proyecto de ley sobre juegos y apuestas en soportes tecnológicos que no prosperó.

«En caso de que se legalizara -explica Cortés- debería haber un registro de usuarios para evitar la entrada de personas con ludopatía que tienen prohibidos los accesos a estas páginas», con alto poder adictivo según las asociaciones de ludópatas.

Sacha Michaud, de Betfair.com, una de las alrededor de 15 empresas que trabajan en España -su operador está en Reino Unido- considera que una regularización aportaría beneficios tributarios a España que en este momento pierde. Michaud asegura que las apuestas sobre fútbol son las reinas indiscutibles, seguidas de las de tenis, golf o eventos de motor aunque destacó el éxito «abrumador» de las apuestas de partidos de pelota vasca.

Sin embargo, desde estos portales también se puede apostar sobre temas políticos como los resultados de las próximas elecciones en Catalunya, los ganadores de Operación Triunfo o incluso el tiempo. En un futuro se plantean introducir juegos de casino y ruleta por Internet.

Los usuarios de estas páginas son más jóvenes que los jugadores tradicionales aunque también acuden a ellas los profesionales del juego que trabajan con métodos estadísticos y estudios para tratar de ganar grandes sumas de dinero. «Estos clientes son fieles a lo que conocen y muy disciplinados porque se lo toman como un negocio», afirma Michaud.

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