Los españoles, con 167 cm, entre los ciudadanos más «bajitos» de Europa

Cualquier español que haya viajado por el norte de Europa probablemente se habrá sentido, en ocasiones, como un «enanito». No es un tópico, los españoles son más bajitos y pesan menos que la mayoría de los europeos. Así consta en la encuesta presentada ayer por la Comisión Europea, que sitúa además a España por encima de la media comunitaria a la hora de ponerse a dieta.

Escribe Enrique López-Soriano en La Razón que, con una altura media de 167 cm, los españoles se encuentran entre los más bajos de la Unión Europea, sólo superados por los malteses -164,9 cm- y los portugueses -165,5 cm-.

El estudio comunitario pone de relieve que la «genética mediterránea» no sólo influye en el carácter, sino que también pone trabas para alcanzar los 169,9 centímetros de altura media europea.

Por el contrario, los ciudadanos germánicos, escandinavos y checos tienden a ser más altos, lo que por Estados miembros se traduce en 174,5 cm de media en los Países Bajos y 172,6 cm en Dinamarca.

En comparación con los resultados obtenidos en 2002, cuando aún no se habían incorporado a la Unión los ocho países del bloque soviético, la altura de los europeos ha aumentado ligeramente.

En cuanto al peso, la media de España se sitúa en los 70,7 kilos, uno y medio por debajo de la comunitaria. Italia, a pesar de la combinación de pasta y pizza, es el país con menos kilos -68,7- seguido de Portugal -69-.

Los más pesados: los daneses, con 75,9 kilos de media; los holandeses, con 75,8; y los luxemburgueses, con 75,6. En 11 de los 15 estados miembros donde se realizó la encuesta en 2002 el peso ha aumentado, con mayor notoriedad en Luxemburgo (2,7 kilos más), Dinamarca (1,7 más) e Irlanda (1,6 más). Por contra, holandeses, belgas y finlandeses son ahora más delgados.

Obesidad
A pesar de que el 72 por ciento de los españoles no se sienten obesos, en comparación con el 50 por ciento de los luxemburgueses, España supera la media en porcentaje de regímenes de adelgazamiento. En concreto, el 22 por ciento de los 1.025 españoles consultados declaró haberse puesto a dieta durante el año 2005, mientras que la media europea se situaba en el 20 por ciento.

Los más obsesionados con la línea fueron los malteses (34 por ciento) y los chipiotras (32), y los menos, los alemanes (14 por ciento). La encuesta comunitaria resalta las variaciones alimenticias de los europeos al tomar la decisión de rebajar unos kilos. Más de la mitad optan por aumentar el consumo de frutas y verduras y reducir las grasas.

En el caso de los españoles, el 9 por ciento come menos carne y el 18 por ciento reduce la ingesta de bebidas alcohólicas.

Mucha dieta, pero poco deporte. El Eurobarómetro anual sobre «Salud y Alimentación», realizado por el Ejecutivo comunitario, coloca a los españoles entre los más «vagos» de la Unión Europea. Frente a los cerca de tres días a la semana de actividad física «fuerte» en Letonia, los encuestados de España afirmaron ejercitarse sólo un día.

No obstante, los españoles pasaron menos tiempo sentados, poco más de cuatro horas y media al día, que la media europea.La publicación del Eurobarómetro coincidió con la presentación de unas iniciativas de la industria alimentaria para combatir la obesidad.

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