(PD / Agencias).- Hace tres años, un bebé peruano, una niña, nacía con las piernas unidas, el conocido como «síndrome de la sirena», y con pocas esperanzas de vida. Sin embargo, la operación para separar sus extremidades salió bien y hoy ha comenzado el colegio de manera normal, como cualquier otra niña.
Se llama Milagros, y ha hecho honor a su nombre. Ahora el problema es otro, tiene problemas de riñón y varias infecciones, por lo que la pequeña sirenita tendrá que someterse a más operaciones y conseguir que el milagro se complete.
