Muchas se quejaban porque no eran lo suficientemente sensibles o porque no cuidaban su apariencia. Siguieron sus consejos y ahora ellas desean volver el tiempo atrás. No quieren metrosexuales.
Según un artículo del Daily Mail, las mujeres consiguieron la igualdad laboral que tanto buscaban. Hoy enfrentan las mismas responsabilidades que sus compañeros masculinos. Sin embargo, en promedio, ganan un 30% menos.
Uno de los constantes reclamos femeninos era la falta de interés por el aspecto. Ellas pasaban horas frente al espejo y él salía con una remera vieja y la barba a medio crecer. Tanta insistencia hizo que los hombres comenzaran a cuidar su look.
Hoy son las mujeres las que deben esperarles antes de una cita. Las perfumerías están repletas de productos especialmente diseñados para ellos y los gimnasios rebalsan de hombres que desean cuidar su cuerpo.
Ahora las mujeres se quejan por esta nueva raza de metrosexuales que sólo piensa en la imagen. Atrás quedó el look desaliñado y varonil.
Otro cambio importante que se vivió en los últimos tiempos, es que el hombre ya no se avergüenza de sus sentimientos. Puede llorar en el cine o emocionarse durante un momento especial.
Todo indicaría que esto debería hacer felices a las mujeres, quienes insistían con conocer el lado sensible de sus parejas. Sin embargo, ahora protestan porque deben soportar sus cursilerías.
