50 años de ‘Chupa Chups’

50 años de 'Chupa Chups'

(PD).- Chupa Chups celebra este año su 50 aniversario, un cumpleaños que sirve para recordar el inicio de una de las marcas más conocidas internacionalmente. Aunque ni desde el principio se llamó así, ni el caramelo con palo comenzó en 1958 ni su inventor fue Enric Bernat, fundador de la empresa, ha explicado Wim Van Brakel, su ex director de Marketing.

Van Brakel, participante en unas jornadas sobre internacionalización en A Coruña, indicó que el logro real de Bernat «fue la forma de comercializar esta golosina», el principal reclamo de la compañía vendida hace dos años a la multinacional confitera Perfette Van Melle.

«Esta idea de un invento de Chupa Chups se creyó durante muchos años, ha dicho Kravel, y tampoco desde la empresa se hizo un gran esfuerzo por desmentirla, pero está claro que el caramelo con palo no fue inventado ni aquí, ni en los años 50, ni por el señor Bernat, sino que tiene cientos de años».

El mérito: crear una marca

El gran invento de Bernat, recuerda, fue «la forma de fabricarlo y de hacer una marca, el modelo de negocio que implantó y los grandes sistemas de distribución, esta realmente ha sido su gran aportación», asegura Brakel, quien también nos da datos sobre el nacimiento de una marca presente en más de cien países de todo el mundo.

La anécdota y el público están detrás de esta marca, que inicialmente, en 1958, se llamó sólo Chups, pero fue pocos años después, a raíz de una publicidad radiofónica, con una canción que repetía muchas veces «chupa Chups, como quien dice muchas veces bebe cola», se produjo el cambio.

La gente pedía ya Chupa Chups en las tiendas, y como el consumidor siempre tiene la razón hubo que cambiarle el nombre.

De hecho, explica este experto en marcas, el logotipo tuvo, durante varios años, dos fuentes de letra distintas, una para Chupa y otra para Chups, hasta que en la década de los 80 se hizo una redefinición de la marca y se unificó la letra de las dos palabras.

Los peligros de la expansión

También habló Brakel sobre el proceso de internacionalización de la marca y los peligros y ventajas de salir a nuevos mercados.

Una expansión que, ha dicho, hace más fuerte a una marca, pero para lo que es necesario tener una organización «fuerte y robusta», además de que los procesos de expansión pueden servir, como ocurrió a Chupa Chups, para amortizar grandes inversiones de la empresa en un momento «negativo a nivel nacional».

Sobre los riesgos de morir de éxito, tras el triunfo en los mercados exteriores, Van Kravel apuesta por la postura práctica, pues asegura que «la internacionalización no debe ser un handicap o un freno a la hora de plantearse salir fuera si el riesgo es que te compren a buen precio».

Añade que, aunque la empresa se venda y se incorpore a otros grupos, la marca siempre se vinculará al país donde nació. Por eso, dice, «Chupa Chups seguirá siendo marca española».

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