Ser mujer es más peligroso que ser soldado

(PD).- El Consejo de Seguridad de la ONU se comprometió este viernes a intensificar la lucha contra el uso generalizado de la violencia de género como arma de guerra en un creciente número de conflictos, en los que ser mujer es más peligroso que ser soldado.

El máximo órgano de Naciones Unidas aceptó en un debate abierto presidido por la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, incrementar las acciones para evitar que profiere la violencia de género en los países en conflicto y castigar a los responsables de estos crímenes que hasta ahora han gozado de impunidad.

«La comunidad internacional no puede permanecer callada e inactiva cuando se viola y hostiga a niñas y mujeres», dijo Rice en la reunión convocada por Estados Unidos como presidente de turno del Consejo.

Rice advirtió de que «el valor de nuestra comunidad internacional se debe medir según cuán efectivos seamos en proporcionar seguridad y justicia a nuestros miembros más vulnerables».

Washington quiere conseguir con este debate llamar la atención de otros gobiernos sobre un fenómeno que la ONU ha denunciado repetidamente en conflictos como el de la República Democrática del Congo, donde decenas de miles de mujeres han sido víctimas de la violencia, afirmaron diplomáticos estadounidenses en la ONU.

El general holandés Patrick Cammaert, ex comandante de las fuerzas de la ONU en el este del Congo, denunció en su intervención «la impunidad» con la que actúan los responsables de estas campañas de terror que se extienden incluso después de que se terminan los conflictos.

«Probablemente es más peligroso ser una mujer en un conflicto armado que ser un soldado», afirmó.Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, lamentó que ocho años después de la adopción de la resolución 1352 del Consejo de Seguridad para combatir la violencia de género «un número creciente y alarmante de mujeres y niñas son víctimas» de este crimen.

«La violencia de género supone una grave amenaza para la seguridad de la mujer en los frágiles países en posguerra y socavan la labor de consolidación de la paz», dijo el secretario general.Ban solicitó a los miembros del Consejo que incluyan con claridad la lucha contra la violencia de género en los mandatos que entregan a las misiones de paz de la organización.

«Cuando el Consejo autoriza misiones multidisciplinarias se logran resultados, y cuando los Estados miembros nos proporcionan personal femenino calificado podemos demostrar el papel central de la mujer en la reconstrucción de países devastados por la guerra», declaró Ban.

Fin del uso de la violencia de género

Los 15 miembros del Consejo dieron su consentimiento a una resolución que se aprobará formalmente al fin del debate en la que se exige el fin del uso de la violencia de género como instrumento de terror y se advierte de su disposición a adoptar medidas para hacerlo cumplir.

«Reafirmamos nuestra intención de tomar en consideración la posibilidad de imponer medidas específicas y graduales contra las partes en un conflicto que cometan violaciones y cualquier acto de violencia sexual», reza el texto.

Responsables del terror

También instruye al secretario general que desarrolle y ponga en práctica programas de adiestramiento para cascos azules específicamente centrados en la detección, prevención y asistencia a las víctimas de este tipo de abusos.

Buena parte de los 60 oradores instaron a perseguir con más firmeza a los responsables materiales e intelectuales de estas campañas de terror, que tienen el fin estratégico de ahuyentar y atemorizar a la población civil en las zonas de combate.

La secretaria de Estado francesa para los Derechos Humanos, Rama Yade, destacó la importancia de detenciones ordenadas por la Corte Penal Internacional (CPI) como la reciente del ex vicepresidente de la República Democrática de Congo Jean Pierre Bemba.»Cualquier responsable de estos crímenes, sin importar el rango, tendrá que responder de sus acciones.

La lucha contra la impunidad es la primera muralla contra la barbarie», manifestó.Bemba, que fue presidente y comandante en jefe del Movimiento de Liberación de Congo, está acusado de cometer crímenes de guerra como violación de mujeres durante su participación en el conflicto armado que devastó la República Centroafricana de octubre de 2002 a marzo de 2003.

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