Las víctimas de mutilación genital superan los 150 millones en todo el mundo

Más de 150 millones de mujeres en todo el mundo han sufrido la mutilación total o parcial de sus órganos genitales externos, según Naciones Unidas.

Con motivo del Día Internacional contra la Ablación este domingo, Unicef quiere además destacar que cerca de tres millones de niñas o adolescentes padecen esta práctica todos los años y denunciar que en un total de 28 países se realiza de forma habitual.

En declaraciones a Servimedia, la directora de Planificación y Cooperación de Unicef, Carmen Molina, explicó que la mutilación genital femenina «se considera en estos países un rito de iniciación y de introducción de las niñas a la edad adulta», por lo que «es difícil de erradicar».

Obedece a múltiples razones sociales y culturales», señaló, ya que «las niñas que no son circuncidadas son consideradas impuras, se les repudia y no pueden contraer matrimonio», agregó Molina.

«Esto supone una vergüenza para las familias» y una carga económica al no poder casar a las hijas, destacó.

A su juicio, tales motivos explican «que para erradicar esta lacra sea necesario implicar a toda la comunidad», a fin de que «las familias que decidan no mutilar a sus hijas no se sientan rechazadas».

Los programas de concienciación por tanto han de dirigirse a líderes locales, padres, personal sanitario, profesores e incluso a las «comadronas» que tradicionalmente se han dedicado a la ablación, «para que conozcan los riesgos físicos y psíquicos que esta práctica entraña» y la abandonen.

QUÉ HACER

Agencias de Naciones Unidas, ONG y expertos coinciden en que «además de una grave violación de los derechos humanos» la ablación «produce importantes daños en la salud de la mujer», que puede sufrir infecciones e incluso morir como consecuencia de la extirpación.

A todo ello hay que añadir el mayor riesgo de contraer el sida y otras enfermedades de transmisión sexual, de sufrir complicaciones durante el parto y de desarrollar infecciones de orina y otras dolencias», agregó Molina.

Con todo, esta práctica aún es frecuente en un total de 28 países, en su mayoría africanos, «aunque la situación es desigual».

Según Molina, en Benin, Burkina Faso, República Centroafricana, Etiopía, Kenia, Nigeria, Tanzania y Yemen se «han conseguido grandes avances», mientras que «apenas ha habido progreso y la situación permanece igual que hace décadas en Costa de Marfil, Egipto, Guinea, Mali, Mauritania, Níger y Sudán».

«Hay pues distintos frentes en los que actuar», declaró, ya que por una parte «está la colaboración de los gobiernos para que prohiban esta práctica», y por otra la concienciación social», aseguró.

De hecho, la ablación está prohibida (o regulada) en la gran mayoría de estos países, y sin embargo en algunas zonas más del 90% de la población femenina la ha padecido.

Por ello es necesario trabajar con líderes sociales, concienciar a los médicos y prolongar la escolarización de las niñas, afirmó.

Finalmente, Molina advirtió que «también existen casos de ablación en Europa», entre mujeres de comunidades inmigrantes que «aprovechan las vacaciones en que vuelven a sus países para realizar la mutilación».

No disponemos de estadísticas fiables puesto que es ilegal, pero las autoridades deben trabajar por la integración de estos colectivos y vigilar», concluyó Molina.

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