El matrimonio espera con ilusión a su segundo hijo

Carla Goyanes, embarazada, comienza sus vacaciones en Ibiza junto a su familia

Carla Goyanes ya se encuentra en Ibiza dispuesta a disfrutar de unas merecidas vacaciones estivales junto a su marido, Jorge Benguría y su hijo Carlos. La pareja vive uno de los momentos más dulces a la espera de volver a convertirse en padres de otro niño.

Muchas han sido las ocasiones en la que la ex modelo ha manifestado sus deseos de darle un hermanito a su primer hijo, Jorge, quien acaba de cumplir su primer año de edad.

El segundo hijo de Carla Goyanes y su marido, el economista Jorge Benguría, será otro niño. Así lo confirmaba la hija de Cari Lapique a través de las redes sociales. La hija de Cari Lapique y Carlos Goyanes anunció hace tan solo unos meses que se encontraba embarazada de nuevo, dos años después de dar a luz a Carlitos, su primer hijo.

Carla, que reside en Miami desde que contrajeran matrimonio debido a los compromisos profesionales de Jorge Benguría, esperaba que su segundo hijo fuera una niña a la que llamarían Flavia y cumplir con la parejita. Sin embargo parece que se les resiste, por lo que tendrán que darse otra oportunidad repitiendo experiencia y formando familia numerosa.

Al parecer el nombre elegido para su segundo vástago será Santiago como homenaje al padrino de su marido, que falleció hace tiempo. El nuevo miembro de la familia Goyanes se convertirá en el perfecto compañero de juegos de su hermano y de sus primos, Pedrito y Cari.

Entretanto Carla Goyanes ha viajado a España para disfrutar de unas merecidas vacaciones en familia y ha vuelto a elegir las paradisíacas islas de Ibiza para dar comienzo el periplo estival. Acompañada por su marido y su hijo, aterrizaban el pasado jueves en el aeropuerto de la isla de pitiusa.

La ex modelo vestía de manera informal con vaqueros, unas clásicas bailarinas, camiseta fucsia y camisola con estampado floral que realzaba su prominente barriguita de embarazada.

La hija de Cari Lapique portaba una troley y su maxi bolso, mientras que su marido se encargaba de la otra maleta y llevaba al pequeño Carlos sobre los hombros. El matrimonio se dirigió a una agencia de alquiler de vehículos para coger un coche con el que desplazarse por la isla.

Durante la espera, Carla hizo gala de ser toda una madraza con el niño, deshaciendo en besos y carantoñas. El pequeño no dudó en agradecérselo a su orgullosa mamá, apoyando su tierna cabecita sobre su pecho.

Y es que a sus dos años de edad, que acaba de cumplir, se ha convertido en un niño muy despierto y risueño que guarda un notable parecido con su flamante progenitora.

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