Jordi Cruz, Pepe Rodríguez y Samantha Vallejo-Nágera muestran su lado más desenfadado

Jordi Cruz, Pepe Rodríguez y Samantha Vallejo-Nágera muestran su lado más desenfadado
Jurado de Masterchef JOSEFINA BLANCO

Jordi Cruz, Pepe Rodríguez y Samantha Vallejo-Nágera hacen un buen equipo dentro y fuera de la pantalla. Las bromas y piques a los que nos tienen acostumbrados forman también parte de su día a día, y así lo demuestran cada vez que están juntos. Tras finalizar la tercera edición de «Masterchef», se preparan para disfrutar de las vacaciones antes de volver con la edición infantil del programa. Aunque en el caso de Jordi, el cocinero pasará el verano inmerso en su cocina.

– ¿Qué estilos de gafas son las que os gustan?

– Samantha: Para mí las más modernas porque soy la más moderna de los tres. Las mías son de vista cansada, para por la noche poder leer. Enfocan muy bien al leer y cuando miras otra cosa también se ve. Me siento super mona.

– «Cómete la vida por los ojos», ¿Vosotros sois disfrutones?

– Pepe: Sí, un cocinero que no sea disfrutón no tiene sentido. La vida hay que disfrutarla, hay que disfrutar la comida y todo lo que la rodea.

– Jordi: Pepe gana mucho con gafas (ríe).

– ¿Entre la televisión y vuestros negocios os cuesta sacar tiempo para disfrutar?

– Jordi: Yo no tengo ni un minuto de mi vida para mí, pero sarna con gusto no pica.

– Pepe: Me lo pregunto muchas veces pero es que disfrutamos con lo que hacemos. La cocina nos llena de verdad y no pesa tanto.

– Samantha: Desde que me levanto hasta que me acuesto estoy pendiente de las cosas del catering, estoy todo el día trabajando pero sin pensar que estoy trabajando porque hago algo que me cuesta.

– ¿No echáis en falta unas vacaciones?

– Samantha: Sí, yo me cojo más vacaciones que ellos, soy la más disfrutona de los tres.

– Pepe: Samantha disfruta mucho.

– Jordi: Yo estoy en Barcelona, ellos trabajan aquí al lado. Los meses que grabamos «Masterchef» me los paso entre el AVE y el restaurante. Son meses en los que duermo cuatro horas al día si llega.

– ¿Recibís muchas críticas por eso?

– Jordi: No, nosotros leemos todas las críticas, las buenas y las malas. Hay gente que se enfada muchísimo si echamos a alguien que le cae bien. Nosotros no estamos para ver si nos caen bien o mal, tampoco es posible formarte la opinión de alguien en un programa de televisión. Nosotros valoramos la actitud que tienen, el esfuerzo que ponen y lo que cocinan.

– ¿Qué planes tenéis para el verano?

– Jordi: Me pasaré el verano trabajando. Estos dos gandules sí tienen vacaciones.

– Pepe: Tengo vacaciones en agosto, estoy deseando que lleguen y poder perderme por ahí. Quiero tranquilidad.

– Samantha: Estar con la familia y tener tranquilidad, no tengo ningún plan fashion (ríe). Una cosa muy hippie y muy normal. Estar en casa, cocinar e ir a la playa.

– Jordi: Yo hace mucho tiempo que no tengo vacaciones, mi madre me dijo que esa palabra era una palabrota.

– Llega la final de «Masterchef»

– Jordi: Tenemos una enorme final, tenemos a un justo ganador y un rival que lo hace igual de bien. También hay un jurado de lujo, de lo mejor de este país.

– Pepe: Se cómo el ganador o ganadora te explican los platos de la final y eso es lo bonito. En el programa uno no lo habría hecho, ahí se nota la progresión.

– ¿Y vuestro favorito?

– Samantha: Van cambiando, unos van mejorando y otros empeorando. Del primer programa al último nuestras pasiones cambian. Hay concursantes que nos gustan y no conseguimos que maduren en cocina.

– Jordi: Al final aunque nos guste alguien si ese día mete la pata hasta el fondo no lo podemos salvar. Si está empatado si podemos ver su trayectoria, pero en la final si a uno se le va la pinza no se puede hacer nada.

– ¿Qué tiene que tener el ganador?

– Jordi: Para llegar a la final los dos tienen que tener actitud.

– Pepe: Si cocinas regular y además tienes una actitud negativa como empates con otro te va a tocar irte. Es mejor tener a alguien que tenga más pasión o ganas de desarrollar esa pasión.

– Samantha: Los que llegan a la final son gente con buena actitud. Los que refunfuñan desde el principio nos los quitamos de encima porque no es lo que queremos. Queremos a alguien que quiera aprender y se quiera esforzar.

– Pepe: Incluso que quiera dedicar su vida a esto.

– Jordi: Al final analizamos la realidad, los platos, aunque a veces nos dicen que porqué echamos a uno si es muy simpático.

– Lleváis unos años con «Masterchef», ¿Qué os aporta trabajar en televisión?

– Pepe: En mi caso ha sido mucho, imagino que para ellos también.

– Jordi: Gracias a salir en televisión he pasado de feo a guapo (ríe). Estamos encantados de hacer algo que nos saca de nuestra rutina.

– Pepe: Lo transformamos con maquillaje, hasta que lo dejamos guapo.

– Samantha: No hay nada que te de más popularidad que la televisión. Además es un programa que gusta y que está bien hecho. La gente lo pasa bien, ve que es un programa serio.

– Pepe: Hemos tenido suerte de hacer un programa como este. Socialmente la gente lo valora mucho, para los niños es un caramelo, deberíamos pagar por hacer este programa.

– Samantha: Los profesionales también nos lo agradecen, se han llenado las cocinas y hasta los niños quieren ir a los restaurantes a probar.

– Se ha impulsado mucho la cocina con este tipo de programas

– Jordi: Había una tarea pendiente de divulgación de la gastronomía y una masa muy grande que no es consciente del potencial gastronómico que tiene este país. Cocino para cincuenta personas en cada servicio y con la televisión le hablamos a tres y cuatro millones de personas. Difundir cocina es una responsabilidad y un orgullo para nosotros.

– ¿La fama la lleváis igual de bien?

– Pepe: La mujer que nos contrató nos decía que hay mucha gente que en la televisión se vuelve tonta pero es porque ya trae algo de casa. Si te vuelves tonto al salir en televisión es porque ya lo eras antes.

– Jordi: Llega un punto de inflexión en el que te recuerdas que sigues siendo el mismo de ayer. Nosotros no vivimos de esto, somos conscientes de lo que hay y venimos de la trinchera de las cocinas.

– Samantha: A mí me sigue gustando yendo a correr igual que siempre. La gente me para por la calle, pero yo hago la misma vida que antes. Llevo una vida normal.

– ¿Cuándo empezáis con la tercera edición de los niños?

– Samantha: Estamos con los castings abiertos y animamos a todos los niños a que se apunten. Es un planazo, yo me apuntaría. Empezaremos a grabar cuando acaben los castings.

– ¿Es más gratificante trabajar con los niños o con los adultos?

– Samantha: Cuando acabamos con los adultos estamos deseando empezar con los niños y después nos pasa al revés.

– Pepe: Son dos pulsos diferentes, es una suerte tener las dos versiones.

– Pepe y Samantha que sois padres, ¿Vuestros hijos os han pedido apuntarse?

– Jordi: Yo también tengo niños, éstos son dos chavales.

– Pepe: Mis hijos nunca me han pedido apuntarse, no les da por la cocina.

– Samantha: Mis hijos van de víctima, dicen que no pueden apuntarse porque yo estoy en el jurado.

– Jordi, ¿Rodearte de niños no te despierta el instinto paternal?

– Jordi: Tengo muchos cocineros en mi casa que tienen entre veinte y veinticinco años y estoy cansado de las novias que les dejan. Me encantan los niños, pero ahora vivo una vida que me encanta. En cuatro o cinco años igual me animo a ser padre. Ahora ser padre sería injusto porque le echaría el marrón a mi madre. Hay un momento para todo.

– ¿Cómo vivisteis este año la experiencia de tener a vuestros hijos en plató?

– Pepe: Ha sido de los programas que más he disfrutado. Fue muy bonito.

– Jordi: A Pepe se le caía la baba.

– Samantha: Mi hija no quiere ir a «Masterchef Junior», lo que quiere es ser juez.

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