Isabel Preysler, muy apenada por su decisión, aunque la apoya

Ana Boyer se muda pero no por culpa de Mario Vargas Llosa

La pequeña de Boyer enseña en ¡Hola! su fabuloso ático del centro de Madrid

Ana Boyer se muda pero no por culpa de Mario Vargas Llosa
Ana Boyer se independiza con su novio Verdasco. EP

Ana Boyer Preysler y su novio Fernando Verdasco han enseñado para ¡Hola! su espectácular ático en el centro de Madrid. La hija de Isabel Preysler se acaba de independizar de la casa donde vivía con su madre y ha desmentido que lo haya hecho por la llegada de su novio, Mario Vargas Llosa.

La hija de Miguel Boyer asegura que era el momento para dejar el nido e irse a vivir con el tenista. «Fernando y yo sentimos que nos apetecía irnos a vivir juntos y encontramos una casa que nos convenció para dar el paso», afirma la joven, encantada de su nuevo hogar.

Tras los rumores de que Ana había dejado de vivir en Miraflores por culpa de la llegada de Vargas Llosa y su mala relación, ha querido dejar claro que no, y que la ilusión que tenía de irse a vivir con Fernando ha sido su único motivo. Además afirma que su relación con él es buena y que sigue yendo muchas veces allí, de hecho, cuando quiere incluso se queda a dormir, pues sigue teniendo su habitación:

Si me siento sola en cualquier momento, me voy con mi madre y con mi hermana.

ISABEL PREYSLER, APENADA POR LA MUDANZA

La decisión de Ana fue tomada por su madre con mucha pena, pero le pareció bien si a ella le hacía feliz, según dice la joven Boyer para ¡Hola!

Sobre su relación con su madre con el escritor, su hija lo ve bien, incluso afirma que le parece bien la posible boda entre ellos: «Lo importante es que mi madre esté feliz y con eso nos vale a todos sus hijos», dice. Un paso que ella aún no se atreve a dar: «De momento no. Día a día», afirma la chica que lleva con su pareja desde hace dos años y medio.

UN ÁTICO DE LO MÁS FABULOSO EN TODO EL CENTRO DE MADRID

En cuanto al ático, es toda una maravilla. ¡Hola! nos lo enseña: se encuentra nada más y nada menos que en el paseo de La Habana. Tiene dos habitaciones con dos baños, un salón con dos zonas y chimenea y una terraza… sitio favorito de Ana, que tiene más de 100 metros y cuenta con una piscina.

Una casa alegre, llena de flores y de luz por la que estaba interesada más gente y tuvieron que dar el ‘sí’ rápidamente. Una buena decisión, ya que se han complementado estupendamente en la convivencia… excepto en la cocina, porque ninguno de los dos sabe cocinar bien.

Mientras tanto, su madre Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa disfrutan de su 1º aniversario juntos en la presentación de la nueva novela del escritor Cinco Esquinas.

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Autor

Marian García Álvarez

Redactora experta en televisión de Periodista Digital entre 2013 y 2016.

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