Algunos, incluso se divorciaron semanas después de la boda

¿Sabes cuáles han sido los matrimonios más cortos entre famosos?

Se casaron a lo grande, pero apenas llegaron a un año de amor

¿Sabes cuáles han sido los matrimonios más cortos entre famosos?

Ya lo decía la Jurado en aquella famosa canción: «Jamás duró una flor dos primaveras (...) Se nos rompió el amor de tanto usarlo»

Repasando esta lista de enlaces fracasados, llegar al primer aniversario de boda parecería estar sobrevalorado. Quizás sea el consuelo para esas parejas que apenas consiguen superar los doce meses casados -, en algunos casos, ni medio año- y solicitan el divorcio poco después de darse el «sí, quiero».

Ya lo decía la Jurado en aquella famosa canción: «Jamás duró una flor dos primaveras (…) Se nos rompió el amor de tanto usarlo».

Subraya Nadia Quintela en ‘ABC’, este 21 de mayo de 2017, que no sabemos si lo usaron mucho o poco, porque tiempo no les ha dado, pero el matrimonio formado por Álvaro Muñoz Escassi (42 años) y la millonaria venezolana, Raquel Bernal, no ha llegado ni a dos estaciones ¡cómo para dar la vuelta al calendario!

Cinco meses han tardado en decir «hasta aquí hemos llegado», tras una fastuosa boda caribeña, por sorpresa y con exclusiva de por medio, el pasado día de los Santos Inocentes.

Segundas oportunidades

Quizás el jinete algún día lo vuelva a intentar y tenga más suerte. Pero que no se confíe porque a la segunda no tiene por qué ir la vencida. Si no que se lo digan a Esther Cañadas (40). La famosa modelo albaceteña, ahora retirada de la vida pública tras haber sido madre, fue la envidia de medio mundo al desposar, a finales de los 90 y en la Toscana italiana, al modelo del momento, bautizado como «el chico más guapo del mundo»: el holandés Mark Vanderloo (49).

Él ha confesado que se casó con ella por su amor a España -quizás hubiera sido más cómodo comprarse una casa que organizar el bodorrio y posterior divorcio- y otros han especulado que su matrimonio tenía que ver con un contrato publicitario que les unía a una marca de perfume.

Lo cierto es que se terminó el contrato y también la pareja, un año después de formalizar la unión. Esther lo volvió a intentar con el piloto Sete Gibernau (42). Aunque llevaban casi cuatro de convivencia -ella se había mudado a la masía del motociclista en el Ampurdán-, el casamiento tan solo duró trece meses, una ruptura que no pilló de sorpresa al entorno de la pareja que, por lo visto, llevaba en crisis un tiempo. ¿Desgaste por la convivencia?

Quién sabe. De momento, Cañadas no lo ha vuelto a intentar por tercera vez.

Aunque aún no se ha dado el caso entre las celebrities españolas, al otro lado del charco se han vivido matrimonios de tan solo días. A un pestañeo casados, al siguiente ya divorciados. El récord en matrimonios vistos y no vistos lo tiene Britney Spears (31) con su amigo de la infancia, Jason Alexander (31), con el que estuvo desposada 55 horas.

Ni una más ni una menos. La ceremonia fue en Las Vegas sin invitados. Y menos mal, porque con tanta celeridad entre el «sí quiero» y el «ya no quiero» no les hubiera dado tiempo ni a desenvolver los regalos de boda.

Quizás se inspiró en otra conocida cantante: Cher (70), cuyo segundo enlace duró nueve días. La ex de Sonny Bono se casaba, también en Las Vegas, con Gregg Allman (69) tres días después de firmar su primer divorcio.

Superar los 100 días

El enlace, los preparativos del mismo y el sonado divorcio de Kim Kardashian (36) y Kris Humphries (32) duraron más que su propia vida conyugal: dos meses y medio, 72 días para ser exactos. Nicolas Cage (53) y Lisa Marie (49), la hija de Elvis Presley, superaron escasamente los 100 días. Es lo que tiene que te guste más tu suegro que tu propia mujer.

Drew Barrymore (42), la niña de «E.T.»; Bradley Cooper (42), ahora emparejado, que no casado, con la modelo Irina Shayk (31); y hasta una habitual de estas páginas, Jennifer Lopez (47), han protagonizado matrimonios más rápidos que un pestañeo. En el caso de JLo, quizás dar el «sí, quiero» a los tres meses de conocer al bailarín Chris Judd (48) no fue una gran idea. El resultado: entre la boda y el divorcio tan sólo 218 días.

Fría y distante

De vuelta al panorama español, Alba Carrillo (30) anunciaba, once meses después de su monumental ceremonia en el Alcázar de Toledo, y también a golpe de exclusiva, su divorcio de Feliciano López (35). Con el titular «Feliciano me ha pedido el divorcio de manera fría y distante», la modelo confirmaba los rumores sobre el fin de su matrimonio con el tenista y comenzaba una guerra mediática y judicial que, incluso, continuaría después de firmar los papeles.

Alba y Feliciano se quedaron a las puertas de su primer aniversario, al que tampoco llegaron los actores Ana Milán (43) y Fernando Guillén Cuervo (54), quienes se separaron, pero de manera discreta, seis meses después de su enlace en Miami.

La tenista Arantxa Sánchez Vicario (45) sí consiguió pasar del año con su primer marido, el periodista Joan Vehils, con quien protagonizó una gran boda en el castillo medieval de Sant Marçal, en la localidad barcelonesa de Cerdanyola, durante el verano de 2000. Un año más tarde, confirmaba la separación. La tenista, que por aquel entonces seguía en activo, rehizo su vida con José Santacana en 2008.

También duraron seis meses, aunque con un enlace muy diferente en el sevillano Palacio de Lebrija, casa familiar de la novia. Fue el protagonizado por la modelo y bloguera María de León (37), hija de los marqueses de Cañada, y el artista Juan Garaizábal (46).

Ella escribía en su blog que se había casado «con el amor de su vida y había vivido una boda única», pero al final, y sin hacer públicas las razones, ha reconocido que «las cosas no son siempre perfectas». Mejor darse cuenta cuanto antes y no tener reparo en reconocer que, en muchas ocasiones, el matrimonio es el contrato que pone fin al amor.

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