El ex cuñado de la infanta Elena ha entrado en la sede catalana escoltado por los agentes del orden después de protagonizar un sonoro desencuentro con algunos independentistas que esperaban las declaraciones de Puigdemont. Una vez allí se ha enfrentado a los agentes y ha exigido que le dejaran volver a la plaza. De Marichalar ha aumentado el tono de su protesta, llegando a lanzarse en el suelo, y los agentes han procedido a esposarle.

Hace sólo unos días que Álvaro de Marichalar se trasladó a Barcelona para defender en primera persona la unidad de España. Tras manifestarse en solitario en la plaza de Sant Jaume con pancartas, ha tenido un intercambio de palabras algo brusco con algunos de los independentistas que este jueves esperaban a las puertas de la sede de la Generalitat las palabras de Puigdemont: «En el 78 hemos votado que somos todos vecinos», le señalaba Marichalar a un joven manifestante. «Yo no voté nada», le respondía el otro.
Según publica Informalia, por otro lado, una señora francesa le echaba en cara que defendiera la violencia del 1-O: «Viva el amor», ha respondido él antes de que otro manifestante le increpara: «Con la república se acaba la aristocracia».

Pasadas las tres de la tarde y en vista de que los ánimos se caldeaban, un grupo de Mossos ha invitado al hermano de Jaime de Marichalar a entrar en el palau. Lo ha hecho de forma pacífica, vestido con su traje verde, color que simboliza la monarquía y que el propio rey Felipe lució en Oviedo durante la entrega de premios Princesa de Asturias. Una vez dentro, la situación se ha complicado: Álvaro quería volver a la plaza pero los agentes se lo han impedido para evitar una pelea. El aventurero ha tratado de desobedecerles, gritando y tirándose al suelo, por lo que los Mossos han decidido detenerlo por «desobediencia y resistencia grave a la autoridad», según eldiario.es
El pasado fin de semana, el tío de Froilán acudió a la misma plaza con pancartas para defender su postura en el marco de la crisis catalana: ‘Todos los catalanes, juntos en España’. Ya entonces se enfrentó a un grupo de transeúntes que le recordaban que él no era catalán: «Soy catalán, sí. Al ser navarro soy catalán. Tengo en mi carnet de identidad el escudo de España y tengo con honor la bandera de Cataluña», respondió él contundente.
También ha hecho pública su lucha a través de las redes sociales, donde ha compartido una buena cantidad de mensajes.


