Inma Shara y la Reina Letizia, dos mujeres de excelencia

La directora de orquesta y Embajadora de Excelencia de Lexus Inma Shara, culminaba con un concierto celebrado en Casa de América en Madrid el proyecto que, durante los últimos meses, tantas satisfacciones le ha producido: la I Edición de los Premios Excelencia Lexus de la Música, dotados con dos becas de 3.000 euros cada una.

El proyecto impulsado por Lexus y la directora alavesa convocaba en su primer estadio a conservatorios y escuelas de música de toda España, como ya os contamos. Cada candidatura -individual o en grupo- tenía que presentar una pieza que supusiera la interpretación musical del Lexus NX 300h Híbrido, en un vídeo de aproximadamente tres minutos de duración.

De esta manera, futuros profesionales de la música clásica de conservatorios de La Coruña, Santander, Zaragoza, Castellón, Valencia, Vigo, Sevilla, Barcelona, León, y de la Escuela de Madrid, Escuela de Mislata y Escuela de música de Barcelona, veían como su música sería escuchada, nunca mejor dicho.

«La primera edición de estos premios supone para mí un motivo de grandísima alegría profesional y, sobre todo, personal. Siempre ha sido mi ilusión dar oportunidad a los jóvenes, motivarles e ilusionarles, enseñarles la verdadera esencia de la música, que es pura belleza. Agradezco muchísimo a Lexus su apoyo y compromiso con la cultura. Son premios que ven la luz con verdadera y sincera vocación de iluminar a los jóvenes», explicaba emocionada la artista alavesa.

Los ganadores Cecilia Arnau, del Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo, CIM Mislata, Valencia -ganadora elegida por la directora de orquesta Inma Shara- y Stoyan Paskov, del Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza, -el ganador elegido por el público- participaban junto con el resto de las participantes de los premios en una masterclass privada con Inma Shara y de una sesión de coaching con maestros de la orquesta de Shara.

Convertida en la directora de algunas de las orquestas más importantes a nivel mundial como la del Vaticano o la orquesta filarmónica de Londres, Inma Shara es una mujer a descubrir.

P: ¿Te gusta la velocidad?

IS: Sí… en la música, en la carretera no. Me gusta sentir que puedes alcanzar la velocidad pero no la ejerzo.

«SI YO LE DIERA LO MISMO SIEMPRE AL PUBLICO NO HABRIA PLENITUD»

P: Te gusta la velocidad en la música y el trabajo con las partituras es un gran esfuerzo y acabas agotada, ¿Qué es lo que supone la preparación de un concierto que desconoce el público?

IS: Sí, es verdad, hay un gran desconocimiento. Sintetizando, el director de orquesta coge la obra, la analiza, la memoriza y la interioriza. Es el proceso que se va desarrollando en solitario con la partitura hasta el punto de que esa partitura está tan interiorizada, que ya te sientes legitimada para llevarla al público porque interpretar una obra es una conquista, siempre quieres más y más. Es un proceso que dura unos dos, tres meses y que estás solo por y para él, estudiando entre 10 o 12 horas diarias con la partitura. Pero luego te sitúas para llevar esa fantasía que has creado, materializándola acústicamente con la orquesta y vas buscando esa fidelización de tu creación y vas puliendo esa fantasía mental que has tenido.

P: O sea que con lo metódicos que sois, hay un proceso de creatividad enorme.

IS: Eso es. Si yo le diera lo mismo siempre al público no habría plenitud. La interpretación es distinta. Si yo cojo una obra hace 20 años y ahora, los tiempos han cambiado, la forma de entender la partitura es diferente. Eso es lo que hace que nuestra profesión sea apasionante. La sensibilidad, tus experiencias son tan diferentes que lo recibes de forma diferente, esa es la magia. Y de la música más, porque la razón nos guía pero los sentimientos moviliza.

«NO VOY A MI TIERRA TODO LO QUE QUISIERA, PERO ME SIRVE DE INSPIRACION»

P: ¿Ante quién te ha gustado actuar?

IS: Es difícil. Yo siento el público, no siento las categorías, siento el agradecimiento, al ser humano en general, te lo digo con todo mi cariño.

P: Te casaste ante la Virgen de la Antigua que era a la que le habías llorado y reído…

IS: Y estudiado, sí en Orduña. Es esa ciudad, porque ha sido ciudad, que te inspira, que tiene esos comercios, esas pastelerías que te hacen esos mantecados, con esos carteles parisinos que te evocan, esos empedrados, y esa señora que sigue haciendo trufas y que te las da con la misma pasión que la primera vez, de verdad,… me encanta.

P: ¿Vas mucho?

IS: No todo lo que quisiera. Pero me sirve de inspiración cuando estoy estudiando paseo por el valle de Orduña.

P: En este camino que has elegido tienes un gran compañero de viaje, Jesús Angel ¿Qué te aporta?

IS: Bueno, sobre todo es orgullo, de tantos años y de respeto y admiración y para mí es lo más bonito que hay y lo que te da estabilidad. Cuando hay respeto en general las cosas fluyen mucho mejor, y no me gusta hablar mucho porque soy un poco tímida.

«SOY DETERMINANTE, IGUAL NO SE LO QUE QUIERO PERO SI TENGO MUY DELIMITADO LO QUE NO QUIERO»

P: En una ocasión comentabas que hay diferencia entre poderosa y determinante.

IS: A mí no me gusta hablar de poderosa porque es un término que se me escapa por mi propia personalidad porque me hace sentir más de lo que creo que soy y no me siento cómoda con estos términos pero sí determinante porque igual no sé lo que quiero pero sí tengo muy delimitado lo que no quiero. Tener las ideas claras que no son las mejores sino son las tuyas, nada más.

P: Entre tanto artista y especialista, ¿te cuesta imponer tu criterio con la orquesta? ¿Te dejas guiar por ellos, por su criterio?

IS: Por supuesto. Un director de orquesta y un líder debe ser humilde, generoso y generalista rodeado de tanto especialista. Todos tenemos que generar marca y llegar al público. Yo sola soy muy frágil. Necesito de ellos y ellos de mí. Esa es la magia.

P: Con el máximo respeto, ¿Te han dicho alguna vez que te pareces a la Reina Letizia?

IS: Sí, sí me lo han dicho. Bueno es un honor.

P: Con ellos también has coincidido en conciertos como los de las víctimas del terrorismo.

IS: Sí, además, cumplimos años al mismo tiempo y cuando cumplimos 40 años hicimos un reportaje. Todo lo que suponga la Casa Real es para mí es un escenario de absoluto respeto porque se mantiene un escenario de elegancia y de intentar, dentro de la fragilidad del ser humano, de hacer las cosas con la máxima exquisitez.

«INTENTO LLEVAR UNA VIDA DE LO MAS DISCRETA POSIBLE»

P: ¿Cómo te sientes al ser una de las tres directoras de orquesta más importantes que existen a nivel internacional?

IS: De verdad, te lo digo con mucho cariño, yo intento llevar una vida de lo más discreta posible. Yo solo quiero hacer mi trabajo de la mejor forma posible y si eso sirve para ser referente de una niña que en un futuro quiere dirigir y, además, emocionar a las personas… ya está.

P: ¿Y cuándo te diste cuenta de que estabas ahí arriba?

IS: Yo soy muy romántica con la música pero soy muy pragmática. No te puedes acomodar. En ese sentido soy frágil… Lo que está hecho ya está hecho. Es verdad que me digo: ‘¡Qué bien Inma que has podido hacer lo que aspirabas, pero ya¡ Hay que volver a empezar mañana’ y con eso me quedo.

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