Vuelve a Málaga tras su exilio

¿Qué fue de Dolores Vázquez: la falsa asesina de Rocío Wanninkhof?

La ex pareja de la madre de Rocío Wanninkhof, injustamente culpabilizada del asesinato de la chica, se exilió a Reino Unido. Nunca volvió a ser la misma mujer tras 17 meses en la cárcel

El caso Wanninkhof es un caso de error jurídico grave que sucedió en España cuando, en un ambiente de histeria popular creado por los medios de comunicación y en un juicio plagado de irregularidades por parte de las autoridades judiciales y policiales, Dolores Vázquez Mosquera fue declarada culpable por un jurado popular de la muerte de Rocío Wanninkhof, quien había sido asesinada en octubre de 1999 cerca de Mijas, provincia de Málaga.

Unos años después el caso dio un vuelco al resolverse otro asesinato posterior, el de la joven Sonia Carabantes, en agosto de 2003 y descubrirse que el ADN del asesino de Sonia Carabantes coincidía con el ADN encontrado en pruebas del caso Wanninkhof.

La tarde del 9 de octubre de 1999 Rocío Wanninkhof nunca llegó a su casa, según recoge Cristina Ruiz en El Español.

Su desaparición y asesinato dieron arranque a un caso que conmocionó a España y cuyos errores judiciales marcarían de por vida a Dolores Vázquez, inicialmente acusada y condenada por los hechos. (Justicia admite que hubo un error con Dolores Vázquez)

¿Qué ha sido de Vázquez 19 años después?

Rocío Wanninkhof se encontró en el camino con su asesino

La joven, que entonces tenía 19 años, volvía andando, en Mijas (Málaga), tras haber pasado la tarde con su novio en la casa de él. Fue en este camino de regreso cuando, según las investigaciones, Rocío se encontró con su agresor. Su cuerpo fue encontrado, casi un mes después -el 2 de noviembre-, en un descampado cercano al paraje marbellí de Altos del Rodeo. (Dolores Vázquez no será indemnizada por pasar año y medio en prisión)

La detención de Dolores, un año después del crimen

En septiembre de 2000, un año más tarde, detuvieron a Dolores Vázquez como sospechosa de la muerte de Rocío. Fue el resultado de una controvertida investigación inicial, en la que tanto la Guardia Civil como la familia de la joven estuvieron desde el principio centrados en su entorno más cercano.

Una relación sentimental entre Dolores y la madre de Rocío

Rocío y Dolores se conocían. La detenida había mantenido durante años una relación con la madre de Rocío, Alicia Hornos, que les llevó incluso a convivir junto a los tres hijos de ésta. Tras la ruptura, mantenían una relación de amistad que se evidenció durante las semanas de búsqueda de Rocío, cuando Dolores Vázquez apareció en distintas ocasiones junto a la familia.

La expectación mediática y la presión social, caldo de cultivo para encontrar sospechoso

La expectación mediática generada y la presión social que se habían fraguado durante los 10 meses que duraron las pesquisas hicieron el resto para este caldo de cultivo que terminó con Vázquez en la prisión de Alhaurín de la Torre a la espera de juicio.

Dolores Vázquez fue enjuiciada y la encontraron culpable

Un año después, Dolores Vázquez se sentaba en el banquillo ante un jurado popular. Pese a la ausencia de pruebas incriminatorias durante el proceso, 7 votos a favor y 2 en contra decidieron que la acusada era culpable del homicidio de Rocío Wanninkhof. Su condena fue a 15 años y 1 día de prisión.

El TSJA anuló la sentencia y ordenó un nuevo juicio que jamás se celebró

Los recursos de la defensa hicieron que en febrero de 2002 el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anulara la sentencia y el veredicto del jurado por falta de motivación. También ordenó la celebración de un nuevo juicio que nunca se llegó a celebrar.

La detención de Tony King dio un giro de 180 grados a la situación de Dolores Vázquez

Antes de esa nueva vista, el caso dio un giro de 180 grados con la detención, en septiembre de 2003, de Tony Alexander King. Él también era el culpable de otro terrible asesinato a pocos kilómetros de lo sucedido en Mijas.



King había matado a una chica de edad similar a la de Rocío en un municipio cercano

Había asesinado a Sonia Carabantes, de 17 años. La joven había desaparecido en Coín cuando regresaba a su domicilio de la feria del municipio. Su cadáver fue localizado días más tarde a escasos kilómetros.

Todas las pruebas señalaban a King como responsable de ambos asesinatos

Las pruebas materiales no solo inculparon a King en el caso de Carabantes, sino que su ADN también coincidió con algunas de las evidencias del crimen de Wanninkhof. Se le relacionó con una colilla localizada en las proximidades donde fue abandonado el cuerpo de Rocío y que señaló inmediatamente al británico como culpable de ambas muertes. Posteriormente, las confesó.

Finalmente, en 2005, declaran culpable a Tony King del asesinato de Carabantes

En 2005, Tony King es declarado culpable del asesinato de Sonia Carabantes y condenado a 36 años de cárcel, a los que se sumarían los 19 años que se le impusieron un año después por el de Rocío Wanninkhof.

Ya no quedaba duda del injusto calvario vivido por Vázquez

En este tiempo los hechos vinculados al delincuente británico habían terminado por exonerar totalmente a Dolores Vázquez, cuyo caso había sido sobreseído en 2004.

Pero en la calle nunca dejó de ser la culpable: la perseguían codazos, preguntas y cuchicheos allá a donde iba

Pero libre de cargas judiciales y totalmente libre, Vázquez siguió sufriendo la pena «de la calle»; los codazos, las preguntas y los cuchicheos la siguieron acompañando infringiendo sobre ella una condena igual o mayor que la sufrida hasta ahora.

Ella nunca volvió a ser la misma

Sin trabajo, con el rechazo de muchas de sus antiguas amistades y con una obsesión casi enfermiza por anotar todos sus movimientos por si debía volver a rendir cuentas ante la Justicia. En eso se convirtió. Los que la conocían antes de la terrible muerte de Rocío la definen como la sombra de la «Loli» que fue en su día: una mujer con éxito profesional en el mundo de la hostelería, trabajadora, seria y discreta.

Vázquez acabó exiliándose a Reino Unido para huir de la presión

Así las cosas, hacia 2010 puso tierra de por medio y tomó rumbo a Reino Unido, donde años atrás se había criado y había estudiado después de emigrar con sus padres. Un exilio forzoso para cambiar de aires, de escenarios y buscar una nueva oportunidad albergada en el anonimato.

Finalmente, el Estado la indemnizó con 120.000 euros

Pero Vázquez tendría que soportar un último varapalo de la Justicia: en 2015 el Supremo desestimaba su demanda para ser indemnizada con 4 millones de euros por una cuestión formal, y confirmaba así la cuantía propuesta anteriormente por el Ministerio de Justicia por valor de 120.000 euros.

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