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Ni te imaginas cómo es la vida secreta de Jesús Calleja

Su simpatía hacen de él un hombre con el que se puede hablar de todo, en cambio, para su vida privada es muy receloso

Ni te imaginas cómo es la vida secreta de Jesús Calleja
Jesús Calleja TV

Sin duda, Jesús Calleja es ese tipo de hombres hecho a sí mismo, que tiene un sueño y sale en su busca hasta que lo consigue (Jesús Calleja da una lección de humildad a Jordi Évol).

Si alguien puede estar orgulloso de sus logros este año es Jesús Calleja (53 años), reconocido con el Premio Ondas 2018 por su labor como presentador de «Planeta Calleja», programa emitido semanalmente en Cuatro.

Este reconocimiento a su trabajo le ha valido el honor de poder dar las campanadas el próximo 31 de diciembre. Junto a Lara Álvarez, el conductor despedirá el año desde Sant Llorenç des Cardassar, localidad mallorquina que el pasado mes de octubre sufrió unas inusuales y fuertes lluvias que descargaron cerca de 250 litros de agua por metro cuadrado que provocaron incalculables destrozos como consecuencia de las fuertes riadas.

De esta forma, Calleja y Álvarez enviarán un mensaje de apoyo, esperanza y buenos deseos para 2019 a todos los afectados por la tragedia (Jesus Calleja: «¿Me he cagado? ¡A lo mejor me he cagado!»).

A lo largo de este año, el presentador ha logrado un reconocimiento a su trabajo gracias a su programa, en el que algunas de las caras más conocidas del panorama nacional se enfrentan a aventuras extremas como caminar en invierno por el Nepal, escalar en los Alpes, rapelar en los Pirineos o aprender a sobrevivir en el Ártico. Durante esta espectacular experiencia, Calleja logra que sus invitados confiesen algunos de sus secretos más íntimos, según recoge A. Carrera en ABC.

Pero, pese a conseguir sacar la cara más desconocida de los famosos que le acompañan, poco o nada se sabe de la vida privada del enigmático presentador.

Tan solo que nació en Fresno de la Vega, un pequeño municipio situado en la provincia de León, donde se asentó, rodeado de naturaleza y lejos del bullicio de la gran ciudad. Actualmente es en el pueblo de Golpejar de la Sobarriba donde el televisivo encuentra un remanso de paz y tranquilidad.

Un pequeño pueblo desconocido en el que posee una casa de 1.001 metros cuadrados de superficie construida con helipuerto, hangar y rocódromo, que él mismo mostró a la audiencia el pasado año cuando acudió como invitado al programa «Mi casa es la tuya», en el que Bertín Osborne saca el lado más personal de numerosos famosos, artistas, políticos y otros personajes populares.

En ese recóndito lugar, comparte sus ratos libres, los que les dejan sus múltiples viajes y proyectos profesionales, con sus perros -a los que adora-. En un municipio cerca de su gran mansión viven sus padres, Julián y María Jesús, a los que está muy unido. Precisamente fue su padre el que le enseñó los gajes del oficio de su primera profesión y a la que se dedicó durante años, la de peluquero.

Con los años y la experiencia llegó a montar incluso su propia peluquería, siguiendo los pasos de su padre, pero poco le duró pues en cuanto el negocio empezó a funcionar, abandonó las tijeras y los secadores para comenzar sus aventuras por el mundo, que le han llevado hasta la cima.

Precisamente fue en uno de sus paradisíacos viajes cuando su corazón se enterneció con la historia de Ganesh, un niño de ocho años que sufría una tuberculosis cerebral y sus esperanzas de vida eran escasas.

«Estaba con unos amigos en Nepal y vino un chico que chapurreaba cuatro palabras en español y nos hizo de guía. Era salado como él solo, que te morías de gracioso».

«Al cabo de unos años, me lo volví a encontrar, y descubro que es un niño de la calle. Estaba muy enfermo, tenía una tuberculosis terrible de la que no se recuperaba, y pensé que en Nepal se iba a morir. Así que me lo traje a España. Estuvo un año en el hospital, y cuando se recuperó me dijo que no se quería ir».

Gracias al presentador el joven se recuperó y hace apenas tres años se casó e hizo abuelo a su padre adoptivo.

Como él mismo asegura, esta es quizás el momento más emotivo de su vida, pero también el más difícil, pues el traslado a España de su hijo no fue nada fácil. Además de tener que adaptarse a su nueva vida, Ganesh tuvo que enfrentarse a desprecios derivados de un fuerte racismo en nuestro país:

«Cuando una persona no es de aquí, hay una discriminación increíble a todos los niveles. Él era un tipo duro, venía de la calle dura de Nepal».

Eso confesaba a Risto Mejide, en el famoso sofá de «Chester», el programa que dirige .

Lo cierto es que Ganesh fue el primero pero no el único hijo adoptivo del carismático presentador.

Años después hizo lo mismo con el mejor amigo de Ganesh, Suresh, y su hermana, Sundari.

Calleja ha conseguido formar junto a sus hijos una familia envidiable.

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