RIP

Pitita Ridruejo: Amigos y familiares se despiden de la única española a la que quiso conocer Andy Warhol

Pitita Ridruejo: Amigos y familiares se despiden de la única española a la que quiso conocer Andy Warhol
La socialite Pitita Ridruejo. EP

Este 6 de mayo de 2019 amanecíamos con la triste noticia de la muerte de Pitita Ridruejo a los 88 años de edad, despidiéndonos de una de nuestras socialités más emblemáticas y queridas (La ‘inmortal’ Pitita Ridruejo muere a los 88 años).

Las redes sociales se han inundado de mensajes de despedida que recuerdan a Pitita con imágenes y anécdotas de lo más emotivas y divertidas. Sin embargo, su último adiós ha sido mucho más íntimo.

Hasta la casa de la veterana socialité en Madrid, se han trasladado tanto buenos amigos como familiares, así como muchísimas coronas de flores enviadas por celebridades y amistades de la fallecida.

Entre los amigos y familiares que se han acercado a llorar su perdida, también han destacado Tessa de Babiera o Julio Ayesa, igual que la corona enviada por su buena amiga Cuqui Fierro.

Un adiós de lo más intimo para despedir a una grande de nuestro país.

La reina Sofía, la princesa Margarita de Inglaterra, las mujeres Kenneddy, Andy Warhol, Julio Iglesias, María Jiménez, la vidente de El Escorial, Alaska, Mario Vaquerizo, el padre Pilón (experto en exorcismos), Nureyev, la Begum Salima, monjas de clausura y hasta brahamnes de la India fueron algunas de las amistades que formaron parte de la vida de Pitita Ridruejo. Una mujer excepcional tanto en su imponente aspecto físico como en su manera de ver la vida.

Una sus facetas que llevaba con naturalidad era su religiosidad. Acudía a las concentraciones y apariciones marianas en El Escorial y explicaba cómo ella había vivido la experiencia de ver en directo el baile del sol previo a la llegada de la Virgen. No la molestaba que no la creyeran y lo único que decía era que ella había vivido esa experiencia.

Tenía también un libro de oraciones que enseñaba a quien lo quisiera ver donde la cara de una Virgen del Carmen aparecía con manchas que aseguraba eran lágrimas. En un viaje en AVE con destino a Sevilla para acudir a la boda de la infanta Elena mostraba a los periodistas la página y aseguraba que cuando había una gran tragedia las lágrimas se marcaban más.

Esperanza Ridruejo, que así era su nombre de pila, nació en Soria y era capaz de meterse en la cocina y sentarse para charlar con el servicio mientras estos preparaban la cena para los niños.

Uno de sus rasgos principales de carácter era amoldarse a cualquier circunstancia. Cuando Andy Warhol pasó por Madrid para presentar una exposición a la única persona que tenía interés en conocer era a la “embajadora”. Le había hablado de ella Pat Kennedy, de la que Pitita era amiga. Las mujeres Kennedy y también formaban parte del grupo de invitadas en Marbella.

El día del encuentro con Warhol en el hotel Ritz, Pitita acudió con la fotógrafa María España (mujer de Umbral) que trabajaba para el grupo Zeta, cuyo dueño, Antonio Asensio, había convencido a Pitita para que le hiciera una entrevista.

Al llegar se encontró con una habitación patas arriba. Warhol quería impresionarla y organizó esa puesta en escena. Pitita Ridruejo ni se inmutó. Se sentó en el suelo y comenzó a charlar con el artista como si el desastre que la rodeaba no fuera con ella.

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