Caso Blanca Fernández Ochoa

Confirman que Blanca Fernández Ochoa padece trastorno bipolar

Confirman que Blanca Fernández Ochoa padece trastorno bipolar

Cada vez salen más datos a la luz. A la espera de noticias sobre Blanca Fernández Ochoa, desaparecida hace más de una semana, se suceden las informaciones sobre la medallista olímpica de 56: ahora se ha sabido que padece trastorno bipolar y que su situación económica no era nada buena. El sábado ya adelantamos que nunca llevó bien la separación de su segundo marido y padre de sus hijos, según recoge el autor original de este artículo Martín Alegre en informalia y comparte Francisco Lorenson para Periodista Digital.

Blanca padece trastorno bipolar, según ha reconocido su familia, lo cual podría haber provocado una desorientación en la esquiadora. Esta es una enfermedad mental puede causar cambios extremos en el estado de ánimo y las emociones. Su situación sentimental y su delicada situación económica pueden también haber influido en su estado emocional.

Este lunes, el amplio operativo de búsqueda abandonó los trabajos con la puesta de sol sin resultados, aunque este martes a primera hora han continuado rastreando la zona del valle de la Fuenfría y todas las zonas que rodean el aparcamiento de Cercedilla donde fue hallado el coche de la esquiadora.

La situación económica de la deportista en el momento de su desaparición «era precaria», según admiten a Informalia fuentes familiares. Blanca Fernández Ochoa «no tenía dinero», y es posible que ello le llevara a vender su casa de Las Rozas para hacer frente a las deudas y enfrentar los gastos del día a día. Por eso residía últimamente en una habitación de la casa de su hermana, en Aravaca, que la acogió a causa de las circunstancias que atravesaba. Un familiar de Blanca afirma sencillamente que en su cuenta «había cero euros», lo cual no encaja con el hecho de que fuera a pasar unos días de vacaciones en una casa rural del norte de España, como se apuntó el mismo sábado en que la Policía pidió la colaboración ciudadana y lanzó una alerta sobre la desaparición de la madrileña.

Como ya publicamos, Blanca Fernández Ochoa, divorciada y madre de dos hijos, había tenido que reinventarse para ganarse la vida después de que las tiendas de su familia y otros proyectos relacionados con el deporte, la nutrición y el cuidado del cuerpo, además del esquí, fracasaran. Los establecimientos de la medallista y su familia fueron duramente afectados por la crisis económica, y se fueron a pique, lo que obligó a Blanca a buscar ingresos de otras maneras.

En entrevistas de no hace muchos años, la propia esquiadora explicó que trabajó organizando viajes de esquí, con empresas, con amigos, dando charlas de coaching y que en 2007 comenzó a participar en la empresa StarDreams, dedicada al asesoramiento a directivos y ejecutivos en la mejora del rendimiento laboral, junto a otros conocidos deportistas como Almudena Cid o Fernando Romay, el ex pívot del Real Madrid, que este lunes deseaba en algún medio que Blanca fuera encontrada y en perfecto estado de salud.   La esquiadora también lo intentó con una tienda de deporte familiar, además de varios proyectos relacionados con el deporte, sobre todo de la nieve y el montañismo. Últimamente se ganaba la vida como entrenadora de electroestimulación. Pero ninguno de sus trabajos le fue bien.

También buscó ingresos extra gracias a su condición de famosa. Aceptó participar en varios realitys de televisión, como La selva de los famosos, el antecedente de Supervivientes, en Atresmedia, o Splash, famosos al agua, en 2013, entre otras colaboraciones. Fuentes conocedoras del caché de la esquiadora aseguran que «no era ni mucho menos la que más cobraba» y aunque no dan cifras, aseguran que «eso le daba como mucho para tapar agujeros», además del tiempo que ha pasado desde que concursó.

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La familia, que admite haberse desmoralizado según pasan las horas sin noticias, cree que ha podido sufrir un accidente cuando iba a hacer senderismo. Los más de 300 efectivos y tres helicópteros que buscan a Blanca siguen sin hallar rastro de ella. Tantos han sido los voluntarios que han querido ayudar que las autoridades han tenido que hacer un llamamiento para que no vayan más.

Recordemos que Blanca no se llevó el móvil en su escapada al monte y que la exesquiadora comunicó a su hija Olivia, que estaba pasando unos días en Murcia, que se iba unos cuatro días a caminar, cosa que hacía en solitario de vez en cuando, por eso se dio tan tarde la alarma de su desaparición .

La familia de Blanca Fernández Ochoa asegura que no hay «indicios nuevos» y sigue barajando que sufrió «un accidente». Así lo ha manifestado Adrián Federighi, cuñado de Fernández Ochoa que ha ejercido de portavoz de la familia frente a los medios de comunicación antes de comenzar de nuevo las labores de búsqueda de la deportista. Federighi ha afirmado que cada día que pasa están más preocupado» pero que hoy se va a movilizar «mucha gente» para localizarla o encontrar algún indicio.

Compró en un supermercado, según la familia
Fernández Ochoa no salió de forma «improvisada» a la montaña sino que se fue con víveres, mochila y la ropa adecuada. Existen imágenes de ella el día de su desaparición dentro de un supermercado, en Pozuelo de Alarcón, donde estuvo comprando queso.

Fernández Ochoa ha estado casada dos veces. En 1991 contrajo matrimonio con el italiano Danielle Fioretto, al que había conocido con tan solo 14 años. El divorcio llegó en 1994. La segunda pareja de Fernández Ochoa fue David Fresneda, propietario de una escuela de buceo en Cabo de Palos (Murcia). De esta unión nacieron Olivia, en 1999, y David en 2000. Se divorciaron en 2007, en una separación no amistosa y bastante tormentosa.

Autor

Francisco Lorenson

Polifacético e innovador reportero, lleva años trabajando en el sector y aprendiendo de algunas de las personas más inteligentes del negocio.

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