MUERE EL EXMARIDO DE MARTA LUISA DE NORUEGA

El suicidio de Ari Behn: una desenfrenada vida de excesos, polémicas y provocaciones a la realeza noruega

"Es un gran cambio en mi vida. Se puede comparar con una muerte"

El suicidio de Ari Behn: una desenfrenada vida de excesos, polémicas y provocaciones a la realeza noruega

A sus 47 años, Ari Behn se quitó la vida el pasado 26 de diciembre de 2019.

El que fuera exmarido de la princesa Marta Luisa de Noruega siempre fue tan abanderado de la cultura como de la controversia; de hecho, fue muy sonado aquel episodio en el que, durante el transcurso de una entrevista con P4 Radio Chanel, reveló que Kevin Spacey también quiso llevar el agua a su molino con él:

«Tras un espectáculo estábamos conversando. Él estaba sentado junto a mí. Después de cinco minutos, me dijo: ‘Oye, salgamos a fumar un cigarrillo’, y mientras me lo decía me tocó la entrepierna por debajo de la mesa«, declaró al periodista Michael Andreassen.

A pesar de todo, el todavía esposo de Marta Luisa se tomó dicha situación como una simple historieta que contar.

La pareja, cuya boda supuso algo subversivo para la Casa Real del país, se separó en 2016 tras 14 años de amor. El divorcio transcurrió dentro de la normalidad, pero el artista cayó en una tremenda depresión cuyo término ha sido, cuanto menos, funesto:

«Es un gran cambio en mi vida. Se puede comparar con una muerte«, confesó en su propio libro.

Ari Behn se refugió en la pintura y en la escritura para manejar sus problemas con el alcohol y jamás se cansó de describir su bohemia relación:

«Nuestro amor es más fuerte que nunca, pero nos permitimos flirtear con otras personas. En este sentido, somos muy libres. Si no, sería espantoso. Si sientes que tu pareja te limita, mantienes una relación enferma. La nuestra es abierta y respetuosa, aunque debemos trabajarla. No todo va siempre de maravilla. Hay altibajos, pero es importante conservar la libertad, el entusiasmo y la generosidad. Lo increíble de Marta es que siempre me ha dado libertad total, como artista y como personaje público», lo cual chocaba con los valores de la realeza.

Con la libertad (libertinaje para algunos) por bandera, llegó incluso a dejarse grabar consumiendo drogas para un documental y, a pesar de que jamás fue aceptado por la familia de la madre de sus tres hijas, ahora son ellas, Maud, Leah y Emma, quienes lloran la pérdida del hombre de sus vidas.

Autor

Carla Calvo

Periodista y Comunicadora Audiovisual por la URJC. Redactora de lifestyle, corazón y eventos en Periodista Digital.

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