Lo del titular es una variante política de un refrán bastante vulgar muy extendido en español: «para lo que me queda en el convento, me cago dentro».
Se usa cuando a alguien le queda muy poco tiempo en un lugar, trabajo, relación, grupo o situación (sobre todo si la salida es forzada, como un despido, una expulsión o una ruptura), y decide hacer algo inapropiado, descuidado, vengativo o egoísta porque ya no le importan las consecuencias ni las normas.
Yolanda Díaz ha decidido aprovechar al máximo sus últimos días en el Gobierno con una agenda que parece más un crucero de lujo que un itinerario ministerial.
Después de anunciar el 25 de febrero que no se presentará como candidata de Sumar en las próximas elecciones generales, la vicepresidenta segunda ha puesto en marcha una gira vacacional de despedida que ha generado controversia: desde los Premios Oscar en Los Ángeles hasta cumbres en los Alpes italianos o conferencias en Harvard.
La líder gallega, quien mencionó a poetas como Celso Emilio Ferreiro en su despedida del sueño electoral de Magariños, no ha escatimado ni en kilómetros ni en glamour. Su recorrido comenzó en diciembre con un viaje a Bruselas para el Consejo de Empleo, pero lo más destacado llegó dos días después en Saint-Vincent, Valle de Aosta. Allí participó en un coloquio sobre democracia en el Grand Hotel Billia, un lujoso establecimiento de cinco estrellas que cuenta con spa y casino desde la habitación. Poco después, Ginebra la recibió en la sede de la Organización Internacional del Trabajo, donde ratificó el Convenio 183 sobre maternidad.
El nuevo año empezó con más actividad. El 17 de enero, Helsinki fue escenario de reuniones con sindicatos finlandeses, aunque las imágenes junto a su hija durante actos no oficiales desataron controversia: Sumar tuvo que aclarar que los gastos adicionales fueron cubiertos por el partido. Febrero trajo consigo su primera gira por Estados Unidos. En Cambridge (Massachusetts), Díaz dialogó con académicos de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy, se reunió con el periodista Daniel Denvir y ofreció una conferencia en la Escuela de Derecho de Harvard. Al día siguiente, se trasladó a Nueva York, donde mantuvo encuentros con los Democratic Socialists of America, la vicesecretaria general de la ONU Amina Mohammed, e incluso con el alcalde progresista Zohran Mamdani.
Hollywood como colofón
La guinda del pastel llegó esta madrugada con la 98ª gala de los Oscar celebrada en Los Ángeles. Según su agenda oficial desde La Moncloa, Yolanda Díaz asistió al evento sin conexión aparente con su labor ministerial, invitada por el equipo de Sirat, una película nominada a mejor película internacional. Detalles como su vestido beige diseñado por Purificación García, una marca gallega, han sido noticia.
Sin embargo, evitó la alfombra roja. Fuentes de la Embajada española en EE.UU. consideran que su presencia es parte del protocolo habitual cuando hay nominaciones españolas; no obstante, el vuelo en business desde Barajas (valorado en 7.700 euros) y la ausencia de fotos oficiales despiertan sospechas sobre una escapada intencionada. Para añadir más leña al fuego, mientras ella disfrutaba por Beverly Hills, Castilla y León sufría su propio revés electoral, con resultados que hunden aún más a la izquierda.
Esta intensa agenda internacional, que se extiende antes y después del anuncio sobre su no candidatura, coincide con un notable desgaste de Sumar. La formación creada por Díaz intenta recomponerse una vez más ante el fracaso electoral en CyL –donde PP y Vox obtienen mayorías– dejando a Pedro Sánchez atrapado políticamente. Críticos como Luis Ventoso hacen ironía comparando a «Yoli» con estrellas pop de los años 80, mientras ella aprovecha «lo que le queda en el convento» a costa del dinero público.
La vicepresidenta justifica cada uno de sus viajes como cruciales: Bruselas el 9 de marzo para otro Consejo EPSCO; Chipre el 13 por empleo digno; o Nueva York junto a sindicatos como Los Deliveristas Unidos. Sin embargo, el momento –justo cuando se apaga su carrera política– tiene tintes de despedida ostentosa. ¿Consecuencias? Podría haber un escrutinio parlamentario sobre gastos y aumentar la presión sobre un Gobierno ya debilitado, además de una izquierda fragmentada observando estos movimientos mientras el PP avanza.
Para ilustrar su ritmo jet-set, aquí una tabla con los destinos clave desde diciembre:
| Fecha | Destino | Acto principal | Lujo extra |
|---|---|---|---|
| 1 dic | Bruselas | Consejo UE | – |
| 3 dic | Saint-Vincent (Alpes) | Coloquio democracia | Hotel 5* Billia con casino |
| 11 dic | Ginebra | OIT, Convenio 183 | – |
| 17 ene | Helsinki | Sindicatos finlandeses | Fotos familiares polémicas |
| 4-6 feb | Massachusetts/NY | Harvard, ONU, DSA | Gira académica USA |
| 13 feb | Chipre (Nicosia) | Empleo justo | – |
| 9 mar | Bruselas | Consejo EPSCO | – |
| 16 mar | Hollywood | Premios Oscar | Business class, vestido marca |

