El 11 de enero de 2026, una empleada de Julio Iglesias hizo llegar un mensaje de WhatsApp a la periodista Elena Cabrera de elDiario.es.
En él, expresaba lo siguiente: «¿Qué podría yo hablar del Sr. Julio si ha sido una de las personas más buenas que he conocido en mi vida, el mejor jefe que he tenido y buena persona conmigo y con todos sus empleados?».
Solo dos días después, el 13 de enero, elDiario.es y Univision publicaban un reportaje en el que acusaban al artista de agresiones sexuales, trata de personas y esclavitud.
Sorprendentemente, el testimonio de la empleada, identificada como Shakira, no apareció en ninguno de los dos medios, pese a que ella había autorizado su difusión con la única condición de permanecer en el anonimato.
La cronología es impactante. La trabajadora brindó su defensa clara justo cuando los periodistas estaban cerrando los detalles de una investigación que presentaría al cantante bajo acusaciones muy serias.
Según ha revelado OkDiario, ambos medios contaban con acceso total al mensaje, conocían quién lo había enviado y tenían toda la documentación necesaria para incluirlo en sus reportajes.
Sin embargo, decidieron ocultarlo. El mensaje completo de Shakira era diáfano: «Solo le podría decir que es la persona más generosa y de buen corazón que he conocido, muy preocupada por todos sus empleados y sus familias. Sin duda alguna, no podría decir otra cosa sobre él; sin dudas, el mejor jefe».
Una decisión conjunta entre redacciones
La investigación fue fruto de una colaboración entre ambos medios. Los periodistas de elDiario.es y Univision compartían toda la información y eran conscientes de la existencia del testimonio. Fuentes consultadas indican que la decisión de no publicarlo se tomó coordinadamente entre las redacciones. Luis Balcarce, periodista encargado de la exclusiva en elDiario.es, junto a su equipo en Univision, ya había definido la línea editorial del reportaje antes incluso de recibir el mensaje de Shakira.
Lo que sucedió después amplificó aún más el impacto del asunto. El reportaje fue publicado con gran repercusión internacional, causando un daño reputacional significativo al artista. La Fiscalía española archivó el caso en apenas 24 horas tras interrogar a las denunciantes, lo cual sugiere que la investigación preliminar no halló elementos suficientes para continuar adelante. Pero para entonces, la noticia ya había dado la vuelta al mundo, llegando a millones a través de redes sociales y medios informativos globales.
Las consecuencias legales
El silencio sobre el testimonio de Shakira ha cobrado importancia jurídica en el marco de las demandas que Julio Iglesias está considerando interponer contra ambos medios. Su abogado, José Antonio Choclán, ha solicitado acceso a toda la investigación realizada por la Fiscalía para preparar su estrategia legal. El daño reputacional internacional sufrido por el artista se ha estimado en unos 200 millones de dólares, según han declarado fuentes cercanas al cantante.
La omisión deliberada de un testimonio favorable cuando se contaba con autorización expresa para su publicación plantea serias dudas sobre los criterios editoriales utilizados. En estos momentos, Univision está tratando de negociar con el entorno del cantante para evitar una demanda tan considerable. Además, Iglesias también está considerando presentar una querella contra sus exempleadas y contra la organización Women’s Link, que las asesora, por denuncia falsa.
El contexto de la investigación
elDiario.es ha defendido públicamente su labor periodística, afirmando que la investigación requirió tres años de trabajo y que estaban arriesgando «todo el prestigio» del medio. En un comunicado emitido, el diario digital dirigido por Ignacio Escolar afirmó estar «muy seguros» sobre su capacidad para defender lo publicado y aseguraron no haber tomado esa decisión «sin estar muy seguros». Sin embargo, la existencia de testimonios favorables al cantante conocidos pero no publicados complica esta defensa.
Las denunciantes, identificadas como Rebeca y Laura en los reportajes, acusan a Iglesias de agresiones sexuales, acoso y control dentro de sus mansiones en República Dominicana y Bahamas durante 2021. Una de ellas es originaria del país caribeño y tenía solo 22 años cuando ocurrieron los hechos presuntamente denunciados. Ambas trabajaban bajo condiciones descritas en la investigación como vigilancia constante, solicitud de pruebas médicas sobre enfermedades venéreas y presiones para mantener encuentros sexuales.
La organización Women’s Link Worldwide, encargada de asesorar a las denunciantes, ha comenzado a recopilar testimonios adicionales provenientes de otras mujeres que habrían trabajado para el cantante; sin embargo, mantiene estos relatos bajo reserva por razones «de seguridad». Lo que comenzó como una primicia periodística se ha transformado en un caso complicado donde la omisión deliberada de información disponible y autorizada pone en tela de juicio los métodos utilizados durante la investigación y abre paso a futuras batallas legales potencialmente colosales.
