SHAKIRA HACE HISTORIA EN COPACABANA CON DOS MILLONES DE PERSONAS

Las pullas de Shakira a Piqué coreadas por dos millones de espectadores, que abuchean al futbolista del Barça durante el concierto de Copacabana

La artista colombiana congrega a dos millones de seguidores en Río de Janeiro y lanza dardos directos a su expareja mientras los asistentes expresan su rechazo hacia el exfutbolista.

Concierto de Shakira en Copacabana
Concierto de Shakira en Copacabana. PD

Dos millones de personas en la playa de Copacabana. La primera artista latina en lograr esa convocatoria en el escenario más icónico de Brasil.

Un récord Guinness por la gira más lucrativa de un artista latino.

Y, de fondo, el nombre de Gerard Piqué siendo abucheado en el metro de Río de Janeiro por miles de fans que llegaban al concierto entonando consignas que no son aptas para todos los públicos.

Shakira lleva tres años convirtiendo su ruptura con el exfutbolista catalán en el proyecto artístico más rentable de su carrera.

El concierto del pasado sábado en Copacabana, parte del evento Todo Mundo no Rio, fue el capítulo más espectacular de esa transformación.

Superó la asistencia de Madonna (1,5 millones en 2024), quedó ligeramente por debajo del récord de Lady Gaga (2,1 millones) y demostró que la venganza, bien ejecutada y con buenas canciones, puede ser extraordinariamente rentable.

La historia que llegó a Copacabana

Shakira y Piqué estuvieron juntos doce años. Tuvieron dos hijos, Milan y Sasha. Vivían en Barcelona, donde ella había trasladado su vida y su carrera para estar con él. En 2022 se supo que Piqué llevaba meses manteniendo una relación con Clara Chía Martí, una joven empleada de su empresa de organización de eventos, mientras seguía conviviendo con Shakira. La separación fue pública, mediática y, desde el primer momento, profundamente asimétrica: Piqué se instaló con Clara Chía y siguió con su vida. Shakira se fue a Miami con los niños y empezó a escribir canciones.

Lo que siguió es uno de los casos más llamativos de la historia reciente de la música pop de usar el arte como instrumento de ajuste de cuentas.

Te felicito, lanzada antes de la ruptura oficial pero que el público interpretó retroactivamente como señal. La BZRP Music Session #53, grabada con el productor argentino Bizarrap, que se convirtió en la canción en español más escuchada en la historia de Spotify en sus primeras horas y que incluía referencias tan directas a Piqué y a Clara Chía que no dejaban margen para la interpretación: «Cambiaste un Ferrari por un Twingo, cambiaste un Rolex por un Casio». Las mujeres ya no lloran, el álbum que tomó su título de la ironía más obvia posible dado el contexto. Y una gira mundial que el Guinness World Records ha certificado como la más lucrativa de un artista latino de la historia.

Cada canción era un comunicado. Cada éxito era una respuesta. Y el público, que tomó partido desde el primer momento, lo celebraba con la intensidad de quien siente que una amiga a la que quieren mucho ha sido tratada injustamente.

Los dardos que Shakira no ha dejado de lanzar

Desde la separación, Shakira ha utilizado su música y sus apariciones públicas como campo de batalla con una coherencia que sus equipos de comunicación difícilmente habrían podido diseñar con más eficacia si lo hubieran planificado deliberadamente.

La Session #53 con Bizarrap fue el primer misil de largo alcance. Acumuló más de 90 millones de reproducciones en YouTube en sus primeras 24 horas. Las referencias a Clara Chía («tiene nombre de persona buena»), a la madre de Piqué y a la propia Clara como sustituta inferior fueron tan directas que generaron un debate mediático que duró semanas y que en cada ronda de cobertura mediática incrementaba el número de reproducciones.

Cuando en los Grammy Latino recibió un premio, usó el discurso para agradecer a sus hijos por haberle dado fuerzas en los momentos más difíciles, con una emoción que el público interpretó correctamente como otra referencia al contexto de la separación.

En los conciertos en Buenos Aires, sus hijos Milan y Sasha subieron al escenario. Piqué, según diversas fuentes, consideró la aparición de los menores inaceptable y protagonizó uno de los episodios de tensión más recientes entre ambos. Lo que debería haber sido un momento emotivo entre una madre y sus hijos se convirtió en otro capítulo de la guerra fría que sigue definiendo la relación entre los dos.

Copacabana como escenario final

En el concierto del sábado, ante dos millones de personas, Shakira se autodefinió en un momento del espectáculo como «una madre soltera». El público brasileño, que ya llegaba predispuesto, respondió con aplausos y vítores. La frase es un dardo perfectamente afilado: Piqué está en Barcelona con Clara Chía y los niños viven con su madre en Miami.

En el metro de Río horas antes del concierto, grupos de fans entonaban consignas contra el exjugador del Barcelona con una contundencia que las imágenes virales recogieron con fidelidad. La solidaridad de dos millones de brasileños con una colombiana a la que un catalán fue infiel tiene algo de fenómeno sociológico que merece más análisis del que habitualmente recibe.

El concierto cerró con Waka Waka, que hizo saltar a la multitud con la energía de quien sabe que está en un momento histórico. Y así terminó la gira Las mujeres ya no lloran: con el récord Guinness en el bolsillo, dos millones de personas en Copacabana y el nombre de Piqué siendo abucheado en el metro de Río por fans que nunca lo han conocido pero que han tomado partido con una convicción que ningún partido de fútbol ha generado en ellos.

La música como venganza. La venganza como negocio. Y el negocio como el mayor concierto de la historia de Copacabana.

Shakira lo ha bordado.

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