Trent Arsenault se enfrentaba también a una multa de 100.000 dólares

El ocaso del ingeniero sexual solidario: «Deje de donar semen o irá a prisión»

"Las mujeres vienen a mi, porque soy virgen, mi esperma es fresco y está congelado"

Este 'donante solidario' no era ni es el único que ofrece su semen gratuitamente ya que existe un registro de donantes privados de esperma que ponen en contacto a mujeres con donantes sin necesidad de contactar con los bancos de semen

La ‘aventura solidaria‘ de Trent Arsenault, ingeniero californiano que ahora tiene 42 años pero entonces acaba de cumplir los 36 años, se truncó de sopeton.

Después de cinco años donando su semen por internet a parejas que no podían tener hijos, la FDA (la agencia que regula los medicamentos y productos sanitarios en EEUU) le prohibió taxativamente seguir con esta ‘generosa‘ actividad.

De continuar con ella, tendría que enfrentarse a una multa de 100.000 dólares (unos 77.000 euros) y a un año de prisión.

Esta historia fue desvelada por Newsweek en su edición de  Oct. 10, 2011.

Desde que en 2006 respondiera a los deseos de paternidad que una pareja expresó en un anuncio de un diario local, Arsenault había sido padre de unos 30 niños.

Y cuando le pararon los pies y otra cosa, iba lanzando, embarazando tres mujeres al mes.

El origen de esta paternidad inagotable tenía una base ‘solidaria‘ ya que según este ingeniero de la compañía Hewlett-Packard la donación de semen de calidad no debería tener ningún coste para las parejas que desean tener hijos, tal y como ocurre con el actual sistema de clínicas de reproducción asistida.

Otra de las motivaciones que, según confiesó, le había llevado al sistema de venta on line es que no se trataba de un compromiso anónimo, como ocurre en los bancos de esperma, lo que le permite poder tener algún día una relación con sus hijos, según reconoció en un reportaje publicado en el San Francisco Chronicle.

No obstante, Arsenault se liberaba de tener alguna carga con el fruto que pudiera dar su esperma tal y como manifiestaba un contrato que hacía firmar a los futuros padres que contactaban con él a través de su página web donde, entre otras cosas, incluía su estatura, grupo sanguíneo, dieta, historia médica e imágenes de cuando era pequeño.

«Las parejas contactan conmigo porque mi esperma es fresco, no congelado», ha explicó al diario Silicon Valley Mercury News.

«Estoy ayudando a personas que lo necesitan. No estoy haciendo un negocio de esto».

Sin embargo,en noviembre de 2011 la FDA, que había estado vigilándole durante algo más de un año, le comunicó que debía «cesar esta producción» que había generado en 328 donaciones a 46 mujeres diferentes, tal y como recogía ahora CBS News.

Este organismo le recordaba que su esperma no había pasado ninguna prueba, cumpliendo las normativas estatales, para constataba que estaba libre de enfermedades transmisibles.

Una inspección realizada en la casa de Arsenault entre agosto y septiembre del 2011 encontró, entre otras alteraciones sanitarias, que no tomaba ninguna de las precauciones requeridas legalmente para prevenir la expansión de enfermedades u ofrecer la necesaria documentación sobre ello.

Arsenault explicó a The Daily Beast que la policía local le entregó una carta en la que se le informaba que, de mantener su actividad de «obtención, procesamiento, almacenamiento, etiquetaje, empaquetamiento o distribución» del esperma, se podría enfrentar a una multa de hasta 100.000 dólares y un año de prisión.

Algo que en principio pareció no asustar a este ingeniero, que se pavoneó afirmando que guardó la carta «por si algún día decido subastarla por eBay».

Este ‘donante solidario‘ no era ni es el único que ofrece su semen gratuitamente ya que existe un registro de donantes privados de esperma que ponen en contacto a mujeres con donantes sin necesidad de contactar con los bancos de semen.

«Si es legal ir a un bar, emborracharse y dormir con un extraño que conoces al azar, entonces posiblemente no sea ilegal ofrecer de forma limpia y sana esperma en un vaso», explica Beth Gardner, uno de los fundadores de este registro, a The Daily Beast.

Sin embargo, tanto la FDA como los especialistas advierten de los riesgos que conlleva esta práctica ya que el esperma donado no pasa por ningún control sanitario, tal y como ocurre en los bancos de semen y en las clínicas de reproducción asistida.

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