El adolescente de 17 años de edad se hizo con una bata blanca de los vestuarios, se colgó un estetoscopio al cuello y se coló por la cara en la sala de ginecología del Centro Médico de Saint Mary, ubicado en West Palm Beach, Florida, dándoselas de doctor especialista en la materia con el nombre de doctor Robinson.
Y así campó a sus anchas durante todo un mes, -a veces mascarilla en ristre- con una etiqueta en el pecho que para más guasa daba fe de su faceta de ‘anestesista’, hasta que un médico, de los de verdad, lo caló y dio aviso a la Policía.
Hasta entonces a todos los del personal les parecía normal verlo como un poseso por allí dando vueltas, con su infantil e inusual apariencia.
Su presencia durante ese tiempo ha sido confirmada por varias enfermeras, y tras comprobarse las cámaras de seguridad.
Al parecer, durante ese tiempo se interesó muy vivamente por las pacientes, aunque el centro asegura que «nunca tuvo acceso directo», tal y como da cuenta ‘The Smoking Gun‘.
SORPRENDIDO
Sin embargo, las circunstancias en que se produjo su detención difieren de esta versión, ya que el muchacho acabó con las esposas cuando se encontraba con el doctor kent examinando a una de las pacientes en una sala.
Ese último contó cómo se dio cuenta del desaguisado:
«Cuando le vi junto a la paciente pensé que me estaba haciendo viejo, porque esos médicos parecía que cada día eran más jóvenes».

SIN CARGOS
En el momento de la detencion el ‘doctor Robinson’ alegó que era el marido de la mujer que estaba en la camilla.
El hospital ha decidido no presentar cargos en su contra, quizás para evitar que el asunto les deje aún en peor lugar.
La madre, mientras tanto, defiende a su hijo diciendo que está enfermo y que se había olvidado de «tomar su medicación».