El mundo de los recuerdos XXX no está hecho para según qué estómagos

Las anécdotas más guarras de las estrellas porno en el set: desde el agujero de Bob Esponja… al de la cagona

Una amplia gama para no olvidar que entre bambalinas se cuece más de lo que parece

Las anécdotas más guarras de las estrellas porno en el set: desde el agujero de Bob Esponja... al de la cagona
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Los recuerdos de estas seis estrellas del porno son fuertes de verdad. Nos las proporciona Zach Sokol desde ‘Vice’, y como tales no ponemos ni quitamos una coma. Allá van:

KEIRAN LI, LA GRAND MA QUE NO SUPO CONTROLARSE

Cuando grabas en Inglaterra, siempre te toparás con uno o dos directores que en su momento fueron actores y no lo han podido superar. Trabajé con un director que pudo, o no, haber estado celoso de sus actores. Nos dijo a mi amigo y a mí:

«OK, tengo una MILF increíble para ustedes esperando a las afueras de la ciudad. ¿Quieren hacer la escena?»

Apenas empezábamos nuestras carreras y aceptamos sin pensarlo.

Entonces, mi amigo y yo manejamos tres horas para llegar hasta allá, y la mujer no era ninguna MILF. Tenía como 68 años, pero se veía de más de 78. El trayecto había sido tan largo que dije: «A la mierda. Aún así podemos grabar la escena.»

Aventamos un volado para ver quién se la cogía primero y perdió Danny. Dijo que haría tres posiciones: de perrito, reverse cowgirl y de cuchara, todo para no verle la cara. Empezaron y, durante la primera posición, ella lo interrumpió y empezó a besarlo, pero él dijo: «¡Nada de eso!», subió las escaleras y empezó a vomitar en el baño.

Por alguna razón, yo tenía el pito duro como piedra. Estaba listo. Comenzamos a grabar la escena y ahí la llevábamos. Se la metía tan fuerte que todos en el set temían que a ella le fuera a dar un paro cardíaco. Teníamos sexo normal -el pene en la vagina-, pero me la estaba cogiendo tan duro que ella terminó por cagarse. Todo estaba cubierto de mierda: ella, la cama y yo. Eso pasa. Cada vez que me acuerdo de esa vez, me río.

SKIN DIAMOND: EL COCKBLOCK DE ‘SPONGEKNOB SQUARENUTS’

Creo que una de las escenas más divertidas que he grabado es la parodia de Bob Esponja. Yo era Arenita y el tipo era ‘Spongeknob Squarenuts’.

Estábamos imitando las voces muy torpemente, lo que hacía difícil mantener una expresión seria. Habían hecho el disfraz de Bob Esponja de cartón, pero aún así estaba pesado. Tenía un hoyo para su pito y él apenas podía maniobrar con el disfraz puesto. En realidad, con esa cosa puesta no pudo cogerme bien, así que intentamos empezar con una escena de sexo oral. Hicimos un número muy lindo donde su pene chocaba con mi casco de vidrio, pero después de eso, todo se fue al carajo.

Él seguía cargando y forcejeando con la estorbosa caja de su disfraz y ya ni se le paraba. Todavía me da risa cuando lo recuerdo.

MICHAEL LUCAS: QUE SIGA LA ESCENA

Esta historia no me pasó a mí, sino que la grabé. En la industria de películas para adultos gay trabajamos cogiendo por el culo, y cuando coges por el culo es cuando pasan las cosas. Es como la gente que trabajaba en los pantanos: te acabas acostumbrando a la mierda. Estábamos grabando una escena muy sensual -era tan romántica, cariñosa, íntima- y no dejaban de besarse y acariciarse. Los hombres eran hermosos: uno era el argentino moreno y el otro, un gringo güero y musculoso. Todo iba bien. Empezaron besándose, luego se pusieron a chupársela y terminaron dándose. Fue tan sensual.

Mientras cogían, le dijimos al argentino que se abriera más para que pudiéramos ver todo. Cuando el gringo estaba a punto de metérsela, el argentino expulsó un chorro de diarrea, atinándole a la boca del gringo. Después, el gringo vomitó sobre su espalda y culo.

Pero la parte interesante es ésta: se limpiaron, cambiamos las sábanas, aromatizamos el cuarto, abrimos las ventanas y decidimos retomar la escena desde donde nos habíamos quedado. Todo iba tranquilo esta vez, hasta que el gringo empezó a llorar, aunque había sido el argentino quien había tenido el accidente. Pregunté: «¿Por qué lloras? No es tu culpa». Contestó: «Soy un profesional y no debí de haber vomitado». Se sentía mal porque pudo haber hecho que el otro se sintiera mal, pero ¡fue él al que bañaron de mierda! Fue increíble. Fue tan maduro en una situación tan difícil.

NIKKI BENZ: RESBALA Y DESLIZAR

Recuerdo esta escena que estábamos grabando en Hawaii. Todo era bonito y nos encontrábamos en una lomita de pasto con vista al mar -justo como te imaginarías el paraíso hawaiano-. Se suponía que tenía que ser sexy, pero en cuanto empezamos a grabar, nos dimos cuenta de que era imposible coger sin resbalarnos por la colina. Fue bastante incómodo, pero fue más aterrador para mí el poder resbalar, rodar por la pronunciada pendiente y morir.

Creo que el hombre con el que estaba grabando se sentía igual de asustado, porque se ablandaba en cuanto empezábamos a resbalar. Parece increíble, pero en ese momento nunca pensamos que podríamos terminar de grabar la escena.

EVA ANGELINA: MTM (mud-to-mouth)

Mi escena más penosa sucedió justo cuando empezaba con el sexo anal. Empezaré por contarles que terminamos teniendo que reagendar la fecha y la hora de la grabación. En ese punto, yo seguía una rutina de preparación para una escena de sexo anal. Normalmente ceno algo ligero la noche anterior y me tomo unas pastillas de amonio para detener la digestión; luego me hago un enema. En la mañana vuelvo a tomar pastillas de amonio y me vuelvo a limpiar el culo para que no haya problemas al deslizar. Y finalmente, porque tengo un culo muy apretado, me la paso todo el día con un tapón para que se afloje un poco.

En este punto de mi carrera ya estaba familiarizada con los enemas, pero esta vez no funcionó. No sacaba caca, sino agua lodosa. Por más que intentara, el agua no salía limpia. Llegué al extremo en que tenía tanta agua en los intestinos como si me hubiera hecho un lavado colónico. Estábamos grabando una escena de sexo anal y se supone que incluía ATM (Ass to mouth). Yo ya había estado goteando un poco a lo largo de la toma, pero cuando llegamos a esa parte, nos dimos cuenta de que mi cara estaba cubierta en lodo. No había manera de que pudieran editar esa mierda para que se viera normal.

Lo llamamos un wrap. Hay días donde simplemente no debes coger por el culo; yo aprendí a las malas.

JOHNNY SINS: AMOR ARDIENTE

Las peores escenas suceden cuando estás a punto de lastimarte en el set. Hubo una vez en que estaba en el rol de bombero y tenía que apurarme para entrar a la casa y salvar a Nikki Benz. Los presupuestos para las tomas porno no son tan altos; el asistente de producción tenía un encendedor y una lata de spray para pelo para crear el efecto del fuego.

Yo tenía que entrar corriendo a la casa y él prendería una pequeña explosión detrás de mí, pero este chico lo hizo justo cuando yo iba entrando a la casa. Me prendió fuego y azoté. Fue como si todo, de repente, se moviera en cámara lenta.

Temía que mis cejas se hubieran quemado o que mi cara estuviera toda quemada. Afortunadamente, sólo se quemó mi camisa. Ahora que lo recuerdo, no puedo creer que hiciéramos eso -una escena con fuego de verdad-. Por lo menos no volvimos a intentar esa toma. Mucho de lo que pasa en el set acaba en los carretes de bloopers. Me encantaría ver ese rodaje.

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