Mundo insólito y gente en pelotas

Los nudistas ‘espantan’ a gente con bañador de la playa Racó del Conill

En defensa de su tradición naturista, los que van en cueros vivos hacen la estanancia 'imposible' a quienes se tapan la 'pinga' o el 'chichi'

«La gente nos miraba, era como si estuviéramos haciendo algo mal. Al llegar, un matrimonio hizo un comentario: ‘Mira, otros dos más que llevan bañador’. Nos sentimos incómodos y al final nos fuimos».

Esta es la experiencia que tuvo a principios de septiembre una «playista textil», es decir, una persona que accede con ropa de baño a la playa, cuando acudió junto a su pareja a la cala el Racó del Conill de Villajoyosa (Alicante), una zona de tradición nudista en la que es habitual ver cada verano la convivencia entre las dos filosofías, la naturista y la textil.

La joven explica que una pareja les repartió folletos divulgativos en los que se les informaba de las «normas» de la cala «en defensa de la tradición nudista del Racó» y se les indicaban otras playas a las que podían acudir vestidos.

En otras pañabras: los que van en cueros vivos hacen la estanancia ‘imposible‘ a quienes se tapan la ‘pinga’ o el ‘chichi‘.

El motor de la iniciativa es la agrupación «Racó del Conill nudista», que, según explican en su perfil de Facebook, comenzó en julio de este año un proyecto ante la advertencia de lo que denominan como «invasión textil»:

«La convivencia sin problemas podía darse porque el porcentaje de textiles, cuando está en un 15-20%, no desvirtúa la identidad de esas playas. Pero cuando está en un 70% o más la cosa cambia».

El grupo denuncia en la red social que la «presencia masiva» de no nudistas en la playa pone en peligro la comodidad y seguridad de los naturistas.

Asegura, incluso, que muchos nudistas se ven obligados a quedarse vestidos, lo que llaman «falsos textiles», según recoge Ade Palomar en ABC.

El proyecto, que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Villajoyosa y de asociaciones naturistas españolas (como la Asociación de Amigos del Nudismo en Madrid, el Club Català de Naturisme o la Federación Española de Naturismo), pretende convencer y trasladar, a través de los folletos -cuya impresión se financia con el dinero recaudado en la misma playa por este grupo-, el «riesgo» que vislumbran los nudistas de que acaben por «perder» unos espacios de libertad que consideran haber heredado y que «hasta hace poco no estuvieron en peligro».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído