El primer avistamiento data el siglo VI a. C.

Buscan el ADN del monstruo del Lago Ness

Su debut en el papel cuché de los misterios tuvo lugar en 1933, cuando apareció una noticia en el periódico escocés Inverness Courier

Laria Annand, que sólo tenía entonces ocho años,  filmó no hace mucho un extraño fenómeno resplandeciente en la superficie del lago Ness (Escocia, Reino Unido).

Y esa grabación infantil volvió a llenar los medios británicos de especulaciones sobre la mítica criatura que, según la cultura popular, habita en esas aguas.

Laria Annand descansaba en la orilla del lago junto a su abuela Marie, cuando la mujer mayor avistó sobre el agua unas luces titilantes que provenían de «algo muy, muy largo».

«No había ni botes ni gente en los alrededores, por lo cual lo único en lo que puedo pensar es que hemos visto al Monstruo del Lago Ness»

No es la primera ni será la última vez que el Monstruo del Lago Ness desata sueños, miedos, proyectos y titulares.

No hace tanto que se llegó a hablar del drenaje del lago o escudriñar sus fondos con mini submarinos. Han sido muchas las ideas para buscar a Nessy, la mítica criatura que la tradición dice que habita el fondo del lago Ness.

Ahora, la ciencia va a llevar a cabo el primer estudio serio en este terreno. Un grupo de investigadores analizaran el material genético que está en estas aguas.

Durante algunas semanas, investigadores encabezados por el profesor neozelandés Neil Gemmell extraerán el código genético que se encuentra en las aguas del lago. Pequeños fragmentos que dejan las criaturas al nadar, como trozos de piel y escamas.

Gemmell afirmó, en declaraciones recogidas por la Agencia Efe que

No cree en la idea de que exista un monstruo, pero se mostró confiado en que la investigación arroje luz sobre las teorías que tradicionalmente han rodeado de misterio el lago Ness y que han hecho de Nessy todo un símbolo de la cultura escocesa.

Señaló, además, que

Estoy abierto a la idea de que aún hay cosas por descubrir y que no se entienden completamente. Tal vez haya una explicación biológica para algunas de las historias.

Suponemos que si hay un monstruo sea el descendiente del que desencadenó la leyenda porque el primer avistamiento del que hay constancia lo realizó un monje irlandés en el año 565 a. C.

Tal y como relatan en este artículo, se dice que esta bestia acuática tiene un cuello largo, con protuberancias que sobresalen del agua, aunque muchos sostienen que, en realidad, Nessy es tan solo un pez de grandes dimensiones, como un pez gato o un esturión.

CURIOSIDADES, LEYENDAS, MITOS Y VERDADES

Nessieteras rhombopteryx. Así lo llaman muchos de sus más fervientes admiradores, que dicen que es un plesiosaurio.

Su debut en el papel cuché de los misterios tuvo lugar en 1933, cuando apareció una noticia en el periódico escocés Inverness Courier: un anónimo corresponsal -que después se sabría que fue el alguacil del lago Ness- contaba como el matrimonio MacKay vio en la superficie del lago algo que solo podía ser causado por un monstruo de gran tamaño.

Como no podía ser de otro modo, ése año y el siguiente fueron especialmente fructíferos en apariciones estelares del monstruo.

Quizá cansado de tener siempre detrás a los paparazzis, desapareció hasta 1951. Pero su paso a Hollywood lo dio en 1960, cuando un ingeniero aeronáutico llamado Tim Dinsdale lo filmó. Una filmación que no deja muy claro lo que realmente es. Al monstruo no debió gustarle pues volvió a desaparecer.

A pesar de la intensa vigilancia a la que se sometió al lago, nada se supo de él durante años.

Dinsdale dijo que la sequía de resultados podía deberse a una presencia demoníaca (de hecho, afirmaba que en diferentes partes del lago podía sentir vibraciones satánicas).

En 1987 se llevó a cabo la mayor operación de rastreo de «algo grande que se mueva» en el lago Ness.

Con un coste de 200 millones de las antiguas pesetas, dos docenas de lanchas provistas de sonar barrieron durante tres días el lago escocés, la mayor masa de agua dulce del Reino Unido. La operación Deepscan quedó, como todas las que se han realizado en este lago de 37 km de longitud y 1,68 km de anchura media, en agua de borrajas.

En 2003 la BBC decidió dar un carpetazo al asunto: 600 haces de sonar recorrieron con precisión milimétrica todo el lago para que el monstruo no pudiera esconderse detrás de ninguna roca. Lo único raro que se detectó fue una boya amarrada a bastantes metros bajo la superficie.

Nessie, como todos los misterios paranormales, es un buen negocio turístico, aunque el interés ha ido cayendo en los últimos años.

Siguiendo esta estela, el monstruo también ha descendido en sus apariciones: de 10 a 20 hace una década a prácticamente nada en los últimos años.

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