Al escuchar en plena noche los gritos de socorro detrás de una pared, los vecinos llamaron a rescatistas

Este tipo, no muy listo, cae boca abajo por un conducto de ventilación desde un décimo piso al intentar salvar sus botas

El pasado domingo, los habitantes de un edificio residencial en Yakutsk se despertaron en medio de la noche al oír fuertes gritos de socorro. Curiosamente, los gritos provenían de detrás de una pared de hormigón en la planta baja del edificio. Los preocupados vecinos llamaron a los rescatistas que cortaron la pared con sierras eléctricas y martillos para encontrar detrás de ella a un hombre atrapado boca abajo en el conducto de ventilación. Las tradicionales botas de invierno rusas, válenki, casi le costaron la vida a un residente de Yakutsk (ciudad rusa en Siberia oriental), pero eventualmente terminaron salvándolo milagrosamente de una muerte segura.

Posteriormente, se descubrió que el afectado terminó atrapado en el conducto de ventilación tras intentar sacar de allí sus botas. En circunstancias poco claras, sus válenki cayeron por el ducto del 10.º piso y, al tratar de conseguirlas, perdió el equilibrio y él mismo cayó boca abajo en el tubo, comunicó el servicio regional de situaciones de emergencia.

El hombre se precipitó unos 28 metros hasta quedarse atascado cerca del primer piso. El conducto de ventilación se iba estrechando hacia los pisos más bajos, eso hizo que se redujera la velocidad de la caída y el afectado lograra salvar la vida. Las botas, en las que aterrizó, suavizaron el golpe de la caída, según recoge rt y comparte Francisco Lorenson para Periodista Digital.

Una vez liberado del conducto de ventilación, el hombre fue hospitalizado. Su estado de salud actual se desconoce.

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