"Llevo hipotecado por su culpa desde que tengo dos años"

Kiko Rivera: «Si tengo que ver a mi madre Isabel Pantoja ante un juez, la veré»

La maldición de la finca Cantora

Kiko Rivera: "Si tengo que ver a mi madre Isabel Pantoja ante un juez, la veré"
Isabel Pantoja y Kiko Rivera. PD

Al principio, parecía un paripé, uno de esos montajes que urden los famosos para hacer pasta en los platós televisivos.

Hay cosas que emiten un tufo sospechoso. Ni es medio normal que una madre se entere por la televisión (fue en el Sábado Deluxe del pasado 17 de octubre) que su hijo sufre una depresión de caballo, ni tampoco lo es que un hijo con sus 36 años (los mismos que llevamos de guerra familiar) tenga que ir a un programa de televisión para saber si su madre le ha traicionado o no con el testamento de su padre.

Pero parece evidente que el cabreo es inmenso, los enfados enormes y las puñaladas -en los medios y quizá pronto en los juzgados- son traperas.

Vaya por delante que todo eso sucede mientras los protagonistas se forran o al menos hacen caja.

Al calor de su guerra con Isabel Pantoja, su madre, Kiko Rivera está recaudando lo suyo. Sumando su primer plató en el Deluxe, su exclusiva en la revista Lecturas y el especial que Mediaset sobre la herencia de su padre, el torero Paquirri, muerto hace 36 años, el chaval debe de andar por los 100.000 euros, que no es una menudencia.

El conflicto, a la luz de lo que aparece en Telecinco, se remonta a 1986, cuando Kiko tenía solo dos años de edad.

Lo ha detallado el hijo de Isabel Pantoja, quien llevó al especial ‘Cantora: la herencia envenenada’ una carpeta llena de documentos que han cambiado por completo la imagen que hasta ahora teníamos de la tonadillera y que se firmaron en aquel año.

Al inicio del especial, se ha podido ver a un Kiko Rivera muy seguro de lo que iba a contar a continuación. «Me siento fatal, esto es muy difícil.  Me parece lamentable venir aquí a hablar de la herencia de mi padre», aseguraba con cierto malestar mientras minutos más tarde se terminaba por sincerar:

«Me siento engañado. Esto es demoledor».

En esos documentos queda reflejado que Isabel Pantoja creó una entidad, ‘Cantora S.A.’, con la que se pidió una hipoteca de 50 millones de la época pese a que en ese momento la finca Cantora «no era de nadie» porque, aunque Paquirri dejó la finca a su hijo Kiko, la repartición de la herencia aún no se había hecho efectiva:

«Mi madre en ese momento estaba pidiendo dinero poniendo como aval un bien que no era suyo, algo que moralmente es muy reprobable hacérselo a un hijo».
Kiko desvela la ambición de Isabel Pantoja por el dinero

Sin embargo, las pretensiones económicas de Isabel Pantoja no cesaban ahí. Al parecer dos años después, en 1988, la cantante, siempre en boca de su hijo, pide 35 millones más de pesetas poniendo como aval de nuevo la finca de la discordia, una finca que por aquel momento era una agrupación de nueve fincas menores.

Avanzamos hasta 2002. Kiko Rivera ha confesado con gran pesar que cuando él tenía 18 años su madre vuelve a rehipotecar Cantora por un valor de 2 millones 700 mil euros, pero esta vez con una nueva entidad y con el apoyo de su tío Agustín y del abogado Ramón Calderón, la persona que supuestamente tenía que velar por los intereses de Kiko Rivera tal y como dejó escrito Paquirri antes de morir:

«Mi madre me ha tenido hipotecado desde que tengo dos años (…) Aunque yo no soy deudor, mi madre ha estado beneficiándose de un bien que era mío, una finca que cuando mi padre murió era un conjunto de 9 fincas y de las que ahora solo hay 6, ¿dónde están las otras tres?».

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