«El Solitario» afirma pertenecer a una red de «atracadores anticapitalistas»

«El Solitario» afirma pertenecer a una red de «atracadores anticapitalistas»

(PD).- En un relato demasiado cercano a la ficción, Jaime Giménez Arbe, «El Solitario», ya en prisión provisional, quebró este jueves su leyenda de atracador independiente, que actuaba sin ayuda.

El miedo a pasar una larga temporada entre rejas por un doble asesinato hace milagros. Al menos eso es lo que se desprende de la declaración que prestó ayer en Tudela (Navarra) «El Solitario», por el asesinato de dos agentes de la Guardia Civil, Juan Antonio Palmero Benítez y José Antonio Vidal Fernández, cometido en Castejón en junio de 2004.

Paradójicamente, un atracador confeso -todo el mundo recuerda su frase «soy El Solitario» cuando fue detenido en Portugal el pasado verano- conocido por actuar en sus delitos sin ayuda de otras personas, circunstancia de la que ha presumido en numerosas ocasiones, dice ahora formar parte de una red internacional de atracadores con conciencia política y social.

Una red que, siempre según la fabulosa versión de Giménez Arbe, llevaba a cabo sus fechorías porque está contra del capitalismo y no porque los presuntos miembros de la misma sean amigos de lo ajeno.

Así, «El Solitario» se mostró como una suerte de Robin Hood moderno con tintes comunistas ante el juez de instrucción del juzgado número tres de la localidad navarra, Óscar Ortega.

La expectación y el morbo en Tudela eran ayer enormes en las inmediaciones del Palacio de Justicia donde el atracador acudió a declarar. Parecía Fiesta Mayor. Durante todo el día, multitud de curiosos acudieron a la zona y los balcones cercanos a los juzgados se pagaban a precio de oro.

La presencia de medios de comunicación también era de enormes dimensiones.
En medio de un impresionante -y «exagerado», según algunos vecinos- despliegue de seguridad en el que participaron agentes de la Policía Foral de Navarra, la Guardia Civil, la Policía Nacional y, por supuesto, la Policía Municipal, el atracador llegaba a Tudela fuertemente custodiado por la Guardia Civil a las cuatro y veinte de la tarde.

En su entrada, recibió los insultos de algunos presentes. Ya dentro de los juzgados, se entrevistó con su abogado, Marcos García Montes, y procedió a declarar durante algo más de dos horas.

En la declaración estuvieron presentes el juez, el presunto atracador, su abogado, el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, Javier Muñoz, y el abogado de la acusación particular, José Aguilar.

Además de afirmar que pertenecía a esa red de atracadores, Giménez Arbe se declaró inocente de los dos asesinatos y aseguró que el día de los hechos se encontraba en Zaragoza, a unos 100 kilómetros del lugar donde los agentes fueron acribillados con un subfusil, y que el coche desde el que presuntamente se efectuaron los disparos se lo entregaron miembros de esa supuesta banda organizada tras asesinar a los guardias civiles.

Incluso, «El Solitario» afirmó conocer la identidad del asesino de los guardias, pero dijo que sólo dará el nombre de esa persona, ya que tiene miedo de sufrir represalias, a los familiares de los agentes fallecidos en una reunión que mantenga con ellos.

Tras la declaración, el atracador se sometió a una prueba de ADN y a otra de caligrafía y volvió a reunirse brevemente con su abogado antes de partir de nuevo hacia la prisión de Zueza (Zaragoza) entre los insultos y abucheos de las personas que se encontraban a las puertas de los juzgados.

Después de oír la declaración, el juez Óscar Ortega decretó un auto de prisión provisional por asesinato, atentado y tenencia ilícita de armas.

«Una farsa exculpatoria»
Con «El Solitario» rumbo a la cárcel, los implicados en el caso, en general bastante asombrados, valoraron lo ocurrido. El letrado de la acusación particular tildó las palabras del atracador de «farsa» y consideró que toda su declaración había sido «inconsistente» y meramente exculpatoria.

García Montes aseguró que su cliente estuvo muy tranquilo y no quiso juzgar si la versión de su defendido era «fantasiosa». Además, García Montes afirmó que el atracador es «un hombre muy culto y con una ideología muy contraria al capitalismo».

Entre las cosas que García Marcos no quiso valorar, estaba una «curiosa» reunión de la que «El Solitario» dio ayer cuenta al juez. Y es que, según el atracador, meses antes de los hechos, viajó a París para verse con miembros de su organización y el encuentro acabó en fuertes discusiones que no acabaron en disparos por muy poco.

Un relato de los hechos más cercano a la ficción que a otra cosa.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído