«Han colgado una lista de los muertos y ya, no nos han dicho nada»

"Han colgado una lista de los muertos y ya, no nos han dicho nada"

(PD).- Conforme iban pasando las horas, los familiares de las víctimas acudían al hospital de campaña colocado en el aeropuerto de Barajas para atender a los pocos heridos que habían podido sobrevivir al trágico accidente. En la sala de espera, todos los que pudieron hablar con alguno de los pasajeros antes del despegue coincidían en los mismo: algo no iba bien.

Y es que el avión ya tuvo problemas antes de despegar. Algunas de las víctimas llamaron a sus familiares para relatarles la dificultad que tuvo el aparato para despegar a su hora. Según las primeras informaciones, el avión salió con una hora de retraso por problemas técnicos; en el momento del despegue, el motor izquierdo se incendió y comenzó a arder lo que precipitó su caída. No obstante, fuentes consultadas por PD aseguran que la causa del accidente nada tendría que ver con la avería que frustró el primer despegue.

En rueda de prensa, el director comercial de Spanair era escueto en sus declaraciones; aseguraba que todavía no hay información y que no querían «especular» y trasladaba la responsabilidad de la investigación a aviación civil. Magdalena Álvarez, por su parte, ya ha anunciado que el Ministerio de Fomento ha formado una Comisión de Investigación formada por siete personas independientes para intentar dilucidar las causas del accidente. Álvarez ha asegurado que exigirán responsabilidades y «se llegará al fondo de toda la cuestión».

Sin embargo, los familiares no se contentan con las promesas de la ministra. Muchos de los que llegaron a Barajas a lo largo de la tarde se quejaban de la falta de información que estaban recibiendo por parte de Spanair y AENA. Uno de los familiares relataba que el aeropuerto no le había dicho nada: «Colgaron una lista con el nombre de los fallecidos y de los heridos y se marcharon. No nos han dicho nada».

En otro caso, uno de los familiares recibió una llamada de su hermana, herida en el accidente, poco después de la una menos cuarto. Le comunicó que el despegue se estaba retrasando porque «se había encendido una luz roja en el aparato». Familiares de otros viajeros también recibieron llamadas similares. Un abuelo contó cómo su nieto le había telefoneado para informarle de problemas con el vuelo. Le indicó que quizá cambiarían de aeronave.

El vuelo JK5022 tenía prevista su salida a la una de la tarde desde la Terminal 1 de Barajas, pero volvió sobre sus pasos. Según informó la compañía, el piloto avisó de una avería en un indicador de la temperatura exterior del aparato, que fue reparada «conforme a los procedimientos normales, establecidos por técnicos de Spanair». Después del incidente, se dio el visto bueno. Un comandante de Air Europa aseguró que el fallo en la temperatura no puede estar relacionado con la catástrofe. Las especulaciones que manejan los pilotos «van desde que un pájaro pueda haberse introducido en el motor hasta que pueda haberse producido un fallo mecánico, lo cual es muy difícil hoy por hoy».

Será la caja negra, que se encontró media hora después del siniestro, la que aclare las causas del suceso. De la investigación se ha hecho cargo el juez David Pérez, titular del Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, que ha solicitado un informe sobre el contenido de la caja negra y ha declarado la causa secreta, informaron fuentes jurídicas.

Por su parte, el Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) enviará a Madrid un equipo para investigar el accidente ya que el avión siniestrado, un MD-82, es de fabricación norteamericana. Ocho aviones de este tipo se han estrellado desde que en 1980 EE UU homologase este modelo. El último accidente se produjo el año pasado en Tailandia, con 91 muertos.

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