La Policía sospecha que los autores de las dos masacres finlandesas se conocían

La policía de Finlandia sospecha que Matti Saari y Pekka-Eric Auvinen, los dos jóvenes que causaron sendas masacres en centros educativos en menos de un año, habían mantenido algún tipo de contacto, probablemente a través de internet o del correo electrónico.

Fuentes de la investigación han descubierto que tanto Saari, autor de la matanza de Kauhajoki, como Auvinen, el asesino de Jokela, compraron sus armas en la misma tienda de esta última localidad, donde residía el segundo, según publica el diario Helsingin Sanomat.

Por otra parte, la Fiscalía investiga al policía que interrogó a Matti Saari, y que finalmente no vio peligro en su comportamiento. El agente, con 30 años de experiencia, se encuentra de baja y con ayuda psicológica para superar el trauma sufrido tras la masacre.

De todos modos, Neulaniemi explicó que esta posible conexión «no es una prioridad cuando se están investigando diez asesinatos». «Ahora mismo lo más urgente es continuar con los interrogatorios a casi 200 testigos, familiares y conocidos del asesino, y concluir la investigación técnica en el lugar del crimen», añadió.

La inspección del ordenador personal que la policía confiscó en el apartamento de Matti Saari podría confirmar si, efectivamente, éste mantuvo contacto con Auvinen.

Sin embargo, Neulaniemi restó importancia al hecho de que los autores de las dos matanzas estudiantiles compraran sus armas en la misma tienda, ya que «ambos adquirieron sus pistolas de forma legal en un local legal». Pero lo cierto es que las masacres de Jokela y Kauhajoki guardan una siniestra similitud.

Mismo modo de actuar

Tanto Auvinen como Saari usaron internet para expresar su odio contra la humanidad y colgar vídeos disparando sus armas. Además, ambos irrumpieron en sus escuelas disparando de forma indiscriminada con una pistola calibre 22 adquirida legalmente en la misma tienda y los dos intentaron prender fuego a las escuelas antes de suicidarse de un disparo en la cabeza.

Policía investigado

El fiscal del Estado ordenó este jueves que se abra una investigación para determinar si el comisario de policía que interrogó a Matti Saari un día antes de que éste asesinara a diez personas en un centro educativo de Kauhajoki actuó con negligencia.

Este comisario, cuyo nombre no se ha hecho público, se encuentra de baja y está recibiendo ayuda psicológica para intentar superar el trauma que le ha causado saber que podía haber impedido la masacre.

El pasado viernes, un internauta llamó por teléfono a la policía finlandesa para denunciar que alguien apodado «Mr. Saari» había colgado en internet cuatro vídeos muy similares a los que grabó Pekka-Eric Auvinen antes de asesinar a tiros a ocho personas en un instituto finés el pasado 7 de noviembre. Inmediatamente, la policía de Kauhajoki examinó los vídeos y descubrió la identidad real de su autor, Matti Saari.

Según publica el diario Hufvudstadsbladet, Saari acudió a la estación de policía, donde consiguió engañar al comisario, un hombre con casi 30 años de experiencia, sobre el estado de su salud mental. Al terminar la entrevista, el agente no vio ninguna razón que motivara la retirada de la licencia de armas de Saari ni la confiscación de su pistola, aunque decidió seguir de cerca su caso en el futuro.

Comportamiento racional

Según explicó uno de los psicólogos que atienden al comisario, «Saari se comportó racionalmente, contestó a todas las preguntas y explicó las cosas de una manera que no indicaba nada alarmante».

Varios portavoces policiales han manifestado su solidaridad con el comisario y han defendido su actuación. «Los reglamentos y leyes vigentes no permiten que la policía pueda actuar de ninguna otra manera que como él hizo», afirmó Vesa Nyrkinen, el jefe de policía de Seinäjoki, ciudad próxima a Kauhajoki.

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