Los padres de las niñas no entienden porque no paró

El chófer del bus donde abusaron de dos menores es un guardia civil sin contrato

Está imputado de un delito de negación de auxilio

El agente ha sido apartado provisionalmente de sus funciones y está imputado de un delito de negación de auxilio

No paró el vehículo mientras ocurrían los hechos. El conductor del autobus escolar donde nueve menores abusaron presuntamente de dos niñas de 12 años, era, además, agente de la Guardia Civil. Y lo vio todo por el espejo.

El hombre estaba destinado en el Parque Automovilístico de Madrid y trabajaba además como conductor para una empresa privada de autobuses.

ESTÁ IMPUTADO

Según la Guardia Civil, el agente ha sido apartado provisionalmente de sus funciones y está imputado de un delito de negación de auxilio, como recoge EFE.

Además, se enfrentaría a otro delito por no respetar la exclusividad laboral.

El padre de una de las niñas que fueron supuestamente agredidas, José Manuel P., ha asegurado que el centro «no ha tomado medidas» hasta que el suceso se ha hecho público.

Los nueve alumnos del instituto fueron expulsado ayer de forma cautelar durante cinco días por la supuesta agresión.

La medida se hizo efectiva el miércoles, aunque la supuesta agresión se llevó a cabo el pasado jueves, sobre las 18:30 horas, en el autobús que conduce a los alumnos del IES Atenea hasta sus respectivas localidades, después de una actividad extraescolar.

El Defensor del Menor ha abierto un expediente para investigar lo sucedido.

Jose Manuel:

«Mi hija ha ido hoy al colegio sabiendo que no están»

«El instituto ha intentado ocultar el tema», asegura, y no había tomado ninguna medida hasta que los hechos han salido a la luz»

UN CENTRO CONFLICTIVO

Se trata de un centro que, según el padre de la menor:

«Es conflictivo desde hace mucho tiempo. La semana pasada la tutora de mi hija fue agredida por estudiantes»

Fue Dora S., madre de la otra alumna agredida, la que denunció los hechos en el instituto, justo después de que su hija le contara lo ocurrido a su hermana y, ésta se lo hiciera saber.

«Cuando oí que la sujetaron de las muñecas y de las piernas no me hizo falta escuchar más. No fue una chiquillada, si no, como mínimo, una agresión».

Como prueba de ello, tiene un parte médico con «moratones y un arañazo» provocado por el «forcejeo».

LAS NIÑAS GRITABAN

En cuanto al conductor del autobús, que al parecer «no hizo nada para evitar que pasara», Dora S. no entiende «qué pensaba que estaba pasando» en el vehículo, donde «las niñas gritaban» e incluso algún chico «se levantó para intentar defenderlas» pero, de momento y hasta que se esclarezcan los hechos, ha señalado que no quiere «levantar la voz contra nadie».

Con respecto a las supuestas víctimas de la agresión, los padres han afirmado que sienten «miedo» y vergüenza», y que en estos días han sufrido «mucha presión» por «las preguntas y las diferentes versiones».

Alguno de los agresores «eran amigos suyos» y, aunque ahora están expulsados por cinco días y, luego serán reubicados en otros centros, los padres han destacado que esperan que «no haya represalias». (Efe)

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