Los españoles heridos se recuperan en Cuzco pero uno sigue muy grave

Los españoles heridos se recuperan en Cuzco pero uno sigue muy grave

Los cuerpos de los cuatro ciudadanos españoles, que murieron en un accidente de tránsito, son trasladados a la morgue de Cuzco (Perú) por miembros de la Policía. EFE

EFE/Archivo

Los cinco españoles heridos el martes en un grave accidente de tráfico en el que murieron otras cuatro compatriotas se encuentran estables y en su mayoría fuera de peligro, aunque uno de ellos presenta todavía un pronóstico de alto riesgo.

El cónsul adjunto de España en Lima, Héctor Castañeda, viaja hoy a Cuzco, donde ocurrió el siniestro, para interesarse por los heridos y encargarse de la posible repatriación de los cadáveres.

Todos ellos, procedentes de distintas regiones de España y de diversas organizaciones no gubernamentales, participaban en un proyecto de cooperación educativa en el poblado de Quenco, cercano a Cuzco (sureste de Perú).

El martes la camioneta en la que viajaban sufrió un accidente al salirse de una pista de tierra y caer por un barranco de 300 metros, según relató a Efe Sergio Serra, uno de los supervivientes.

Serra, junto a María Dolores Sánchez, era uno de los considerados heridos graves, al haber sufrido hematomas internos a nivel torácico o abdominal, pero tras pasar la noche en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica San José ahora los dos se encuentran fuera de peligro.

«Ambos están fuera de peligro, conscientes y lúcidos», dijo el doctor Fredy Chipa, quien descartó que sea necesario trasladarlos a Lima, como se había conjeturado en un primer momento.

«Uno o dos días más en cuidados intensivos y luego podrán pasar a planta», agregó el médico peruano, visiblemente satisfecho por la evolución de los pacientes.

Distinta es la situación de Alan Sandoja, de 34 años, quien perdió a su esposa, María José Such, en el accidente, aunque al parecer todavía no lo sabe.

«Es un paciente de alto riesgo; ha tenido una herida muy severa, una fractura en la base del cráneo», declaró a Efe el doctor Eduardo Castelo, de la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Pardo, de Cuzco.

Según Castelo, el ciudadano español «puede desarrollar un hematoma en las próximas 48 horas» por lo que permanecerá en cuidados intensivos, pero en todo caso desaconseja su posible traslado a Lima por considerarlo contraproducente.

«Si hubiera que drenar el cerebro en caso de que sangrara, aquí hay cirujanos bien cualificados», subrayó el médico.

Sandoja «ha sido estabilizado y puede comunicarse», dijo el médico, pero «una herida de esta gravedad siempre involucra un riesgo de desarrollarse con sangrados intracraneanos», añadió.

Además de esta herida craneana, Sandoja sufre una «próstosis en el ojo derecho» que debe ser examinada por un oftalmólogo y un cirujano, aunque todavía «tiene algo de visión», y ha sufrido asimismo una fractura de húmero, pero esta no presenta riesgos.

En cuanto a las cuatro españolas fallecidas, el cónsul adjunto de España declaró a Efe que viaja a Cuzco en compañía una representante de la Agencia Española de Cooperación Internacional y el Desarrollo (AECID).

Al parecer, los viajeros disponían de seguros de viaje que podrían cubrir los gastos de hospitalización y de repatriación, dijeron fuentes consulares, que precisaron que los consulados no se hacen cargo de este tipo de gastos.

Las mismas fuentes manifestaron a Efe que familiares de las cuatro españolas muertas -Lorena Guerrero, Soraya Macías, María José Such y Lidia Monjas- tienen previsto viajar en las próximas horas a Lima para hacerse cargo de sus restos.

Los otros dos heridos son Silvia Albert, de 32 años, y Marta Díaz, de 22, quienes están fuera de peligro.

Los nueve españoles colaboraban en «un proyecto educativo» de la ONG local Señor de Huanca, dijo a Efe Sergio Serra, uno de los supervivientes.

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