Condenan a un total de 37 años de cárcel a la familia implicada en el crimen de Montefrío (Granada)

La Audiencia Provincial de Granada ha condenado a un total de 37 años de cárcel y nueve meses de prisión a los tres miembros de una familia, un matrimonio y su hijo, implicados en la muerte a tiros de un pariente en noviembre de 2008 en Montefrío (Granada) a raíz de un conflicto surgido por un muro lindero entre sus domicilios.

Los miembros de esta familia ya fueron declarados culpables por un jurado popular el pasado 24 de octubre y ahora la sentencia de la Sección Segunda, a la que tuvo acceso Europa Press, condena a los acusados Juan R.S., su mujer Luisa J.F. y su hijo Juan R.J. como «autor, inductora y cómplice» respectivamente de un delito de homicidio, con la circunstancia agravante de parentesco en los dos primeros y la de abuso de superioridad de todos ellos.

Concretamente, por el delito de homicidio se condena a catorce años y seis meses de prisión a Juan R.S. y su mujer L.J.F. y a siete años, seis meses y un día de prisión para el hijo de ambos, Juan R.J.. Asimismo, se les prohíbe a los tres residir y acudir a la localidad de Montefrío, así como aproximarse a menos de un kilómetro de la viuda, hijas y hermanos de la víctima, que en el momento de los hechos tenía 34 años.

El fallo también condena a Luisa J.F como autora de un delito de amenazas sobre su cuñada, con la circunstancia agravante de parentesco, a la pena de un año, tres meses y un día de prisión.

Además, los tres acusados deberán indemnizar a la viuda de la víctima en 104.837 euros y a cada una de sus hijas en 43.682.

RELATO DE LOS HECHOS

A tenor del veredicto del jurado, se considera probado que la víctima, Antonio J.F., regresaba a su casa sobre las 19,00 horas del 22 de noviembre de 2008 tras realizar unas compras cuando pasó por la puerta del domicilio de su cuñado, Juan R.S. y de su hermana Luisa y el primero le paró para preguntarle sobre un «muro lindero entre ambos domicilios», por el que ya habían discutido anteriormente al entender los acusados que Antonio lo había construido sin consentimiento.

En ese momento, Antonio se enfadó con Juan R.S. y le dio una patada en la pierna, momento en el que intervino el hijo de éste, el cual le insultó y amenazó con matarle.

Antonio llevaba algún tiempo «enemistado» con su hermana y, según el relato de los hechos, no era la primera vez que los cuñados se «enzarzaban» en una discusión similar. En esta ocasión, la víctima manifestó a su compañera sentimental lo sucedido y, como tenía que volver al coche a por la compra, optó por coger de la cocina dos cuchillos, sujetando uno en cada mano y quedando ambos ocultos tras los antebrazos.

Cuando Antonio llegó a la esquina de la vivienda de los acusados, que estaban esperando a que apareciera, Juan R.S. efectuó un disparo contra su cuñado que le causó la muerte prácticamente en el acto al afectarle la cavidad torácica.

Posteriormente, Juan R.S. se puso a disposición de los policías que se personaron en su domicilio, les presentó la escopeta y reconoció los hechos, aunque no de una manera «franca» y «veraz». También se considera probado que los dos hombres condenados, padre e hijo, actuaron «instigados por el ocio cerril y la envidia irresistible» que Luisa J.F. sentía hacia su hermano por «haberse educado» en estudios universitarios de Derecho con gran sacrificio económico de la familia.

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