Disparó seis veces contra el fallecido antes de pegarse un tiro en la cara

Un sargento de la Guardia Civil mata a tiros a su ex novio en un gimnasio

Un sargento de la Guardia Civil mata a tiros a su ex novio en un gimnasio
Dos agentes de la Policía Nacional. EFE

Un gimnasio de Chamartín sufrió este 26 de julio de 2011 una jornada de pánico extremo.

Marcos Hernández de Madrid, español de 28 años, murió acribillado a tiros por el que hasta hacía apenas unos meses había sido su pareja.

El homicida, un sargento de la Guardia Civil, se pegó un tiro después en la cabeza, aunque, al cierre de esta edición, continuaba con vida. Todo ocurrió en el vestuario del establecimiento.

Cuenta Carlos Hidalgo en ABC que la Policía Nacional cree que el móvil del crimen son los celos. La víctima había rehecho su vida junto a otro joven. Ahora, su cadáver reposa en la cámara del Anatómico Forense.

Marcos, español de 28 años, trabajaba en el centro que la cadena Holiday Gym tiene en el número 8 de la plaza de la República Dominicana (Chamartín).

Era un experto nadador y socorrista titulado. Durante más de cinco años había mantenido una relación estable y aparentemente feliz con el sargento Ángel Luis J. T, también español y de 45 años. Según sus allegados, ambos eran buenas personas.

Hasta que hace seis o siete meses, Marcos decidió cortar con Ángel Luis. A tenor del desenlace de la historia, la ruptura no debió de ser muy amigable.

Marcos solía acabar su turno en la piscina sobre las cuatro de la tarde, momento en que aprovechaba para cambiarse en el vestuario y entrenarse en el gimnasio, explicaron clientes que le conocían.

Algunos explicaron a este periódico que instantes antes del crimen se vio a Marcos y Ángel Luis discutiendo en la puerta del gimnasio. Luego, se desencadenó la tragedia.

Ya en el vestuario masculino, situado en el sótano del inmueble, Ángel Luis empuñó su arma reglamentaria, una pistola Beretta del calibre 9 milímetros y, según testigos presenciales, disparó hasta seis veces sobre su exnovio, a quemarropa.

Marcos recibió cinco impactos sobre el pecho y uno en la cabeza. Murió instantáneamente.

Discutieron la noche antes

En el vestuario había algunos clientes del gimnasio, que salieron de las duchas y del vestidor como pudieron. Medio minuto después, volvió a escucharse una detonación. Era Ángel Luis, que se había disparado sobre la cabeza, con la intención de suicidarse.

Pero no lo consiguió. Portaba una segunda arma de fuego, un revólver que, como la pistola, estaban a su nombre, precisaron fuentes del caso, que también apuntan que la expareja mantuvo una fuerte discusión la noche anterior.

Los disparos se dejaron oír en la planta superior, donde está la sala de musculación y el área de entrenamiento cardiovascular. Un cliente bajó al vestuario y se topó con los dos cuerpos. Avisó a una de las empleadas del gimnasio.

Antonio se encontraba allí, haciendo ejercicio. «Oí algo metálico sonar varias veces y pensé que era el ruido de alguien que subía por las escaleras. Pero luego vino una chica y nos dijo:

«¡No bajéis, que ha habido un tiroteo!».

Fui hasta el vestuario, y justo en la entrada vi a uno de los chicos tirado en el suelo, boca arriba y sangrando por la boca. Aún estaba vivo. Le dijimos: «Tranquilo, tranquilo, que vamos a llamar al Samur». Era Ángel Luis.

Iriel, otro habitual del gimnasio, pensó que los tiros eran el ruido de alguna obra.

«Cuando nos dijeron que había alguien tirado en el suelo, pensé que era una broma. Pero luego una monitora nos dijo que nadie bajara al vestuario. Luego, llegó la Policía. En ese momento, estábamos entre 25 y 30 personas entrenándonos».

Fuentes sanitarias indicaron que el presunto homicida, que estaba destinado en la sede de la Guardia Civil en Príncipe de Vergara, se encontraba estable.

En cuanto mejore, el Grupo V de Homicidios le tomará declaración, para esclarecer cuál fue el motivo que le llevó a matar a la persona con la que convivió durante años.

El enfrentamiento habría tenido lugar tras una discusión entre los dos implicados, ambos españoles, por una cuestión de celos. La Policía recibió el aviso desde el propio gimnasio a las 16.40.

Los agentes desplazados al lugar de los hechos hallaron, además de al hombre ya fallecido y al otro herido de gravedad, dos pistolas. El herido, que se encuentra estable dentro de la gravedad, ha sido trasladado al Hospital Gregorio Marañón.

 

 

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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