Los sindicatos ponen el grito en el cielo ante la pasividad y el "amiguismo" del Ministerio del Interior

Alfredo Perdiguero (SIPE): «Los policías quedaron vendidos ante la masa violenta»

El 'síndrome de Ceuta' paraliza al Gobierno y 'deja' que los violentos del 22-M campen a sus anchas

El Gobierno de Mariano Rajoy tiene entre sus manos una patata caliente. Hay un temor de proporciones considerables a hacer frente a los manifestantes que traspasan los límites establecidos en un estado de derecho y ya empieza a ser vox pópuli que el Ejecutivo no quiere meterse en berenjenales para no caer en las críticas de la llamada prensa progresista.

El problema es que por no levantar más ampollas de las necesarias entre los medios más críticos con el Partido Popular, al final el gabinete rajoyano acabará por perder todos los apoyos que tiene y no va a ganar adeptos de quienes propugnan, precisamente, este tipo de movimientos radicales.

Los sindicatos policiales ya han puesto el grito en el cielo y denuncian la pasividad del Ministerio del Interior que, posiblemente condicionado por los sucesos de Ceuta, apostó en las marchas de la (in)dignidad del pasado 22 de marzo de 2014 por una política de contención más que de repeler los ataques de esos grupos que decidieron continuar por su cuenta y riesgo las protestas.

De hecho, aunque es verdad que hay escenas en las que los policías no tienen más remedio que entrar en el cuerpo a cuerpo, la permisividad con los grupos de violentos fue más que evidente. No sólo no se utilizaron las pelotas de goma, sino que además, para intentar ahuyentar a los manifestantes más radicales, se disparaba contra el suelo.

El resultado de esta política pacata fue que varios agentes acabaron con heridas de diversa consideración y la sensación de que atacar a los agentes y romper locales y mobiliario urbano sale barato, muy barato.

El Sindicato Independiente de la Policía Española fue bastante contundente a la hora de afirmar que todo esto se debe al «amiguísimo a la hora de elegir a los mandos policiales»

REACCIONES DE LOS SINDICATOS EL SINDICATO INDEPENDIENTE DE POLICÍA

Alfredo Perdiguero, portavoz del Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE), en declaraciones telefónicas a Periodista Digital, comentó lo siguiente respecto a los altercados del 22 de marzo de 2014 en Madrid:

Nunca antes ha habido 1.500 violentos para agredir a la Policía. Hay que dejar claro que nunca ha habido tantísima gente y tan extremadamente violenta, tan radical que ha hecho esa barbaridad.

El responsable del SIPE explicó cuáles fueron, a su juicio, los fallos que se produjeron en el dispositivo:

Nosotros echamos la culpa a los responsables del operativo policial, que son los que la han fastidiado. Primero, desde el momento en que ordenan salir una bocacha lanzapelotas por subgrupo o por equipo, es una barbaridad porque los compañeros se quedan vendidos ante la masa violenta.

Segundo, la coordinación y la organización de la gente. En el sentido de que cuando hay un subgrupo que está pidiendo auxilio, ayuda y colaboración desesperadamente por el equipo, y no mandan a nadie para colaborar. Demuestran que son malos compañeros, además de malos gestores y coordinadores.

Tercero, que había gente esperando, cinco grupos mirando y escuchando y nadie dispuso de ellosHemos pedido el cese de los tres máximos responsables de esa unidad policial: el jefe de la Primera Unidad Policial, el jefe de las unidades policiales y el comisario general de Seguridad Ciudadana. Son los máximos responsables del operativo y de la Unidad de Intervención Policial en España.

Perdiguero insistió en que él no va a entrar en discutir las decisiones políticas:

Yo no entro en órdenes políticas, que serán ellos los que lo tendrán que decir judicialmente o dónde corresponda. Hablo de órdenes policiales, que son: ‘aguantar, aguantar, aguantar y no utilizar material antidisturbios.

El Sindicato Independiente de la Policía Española, al que represento, se va a personar como acusación particular en la causa y vamos a llegar hasta el último extremo. Si judicialmente se hubiera actuado contra los violentos hace meses, ahora no estaríamos hablando de lo que estamos hablando. Es vergonzoso que no se haya mandado a la cárcel a nadie por un atentado contra agente de la autoridad, cuando se ha demostrado que está pasando.

No pasó nada más gordo porque Dios no quiso. Que los compañeros estuvieran entrando en el hospital el sábado [22 de marzo de 2014] con indignación, con impotencia es muy fuerte. Hablamos de policías que se supone que estamos habituados a todo tipo de lances y situaciones.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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