Fiasco histórico en el bicentenario 2014

Pérez Abellán: «Convierten la momia de Prim en un muñeco diabólico»

La dentura patética que ahora tiene es impropia de un muerto

En este año, bicentenario de Prim, el Ayuntamiento de Reus bajo el mando de CIU aprovechando que tutela los restos del general Juan Prim y Prats, ha llevado a cabo unas modificaciones en su momia únicas y sorprendentes en el mundo.

Tras el estudio anatómico forense que llevó a cabo la Comisión Prim de Investigación que yo presido, quedó una momia que había perdido los dientes incisivos por causas naturales, pero con un aspecto digno y señorial, presentando el detalle excepcional de llevar el implante de unos ojos-joya de vidrio muy impactantes.

Al término de nuestra autopsia los restos fueron envueltos en unos plásticos y fue entonces cuando la antropóloga forense Marimar Robledo Acinas, advirtió a Carles Tubella, designado por CIU como comisario del Año Prim, que no la dejaran entre los plásticos porque se llenaría de hongos. Dado que Tubella, que es un hombre nada adecuado para la función histórica que representa, había adquirido gran seguridad en el manejo de estos asuntos, parece que decidió no seguir el consejo.

Así era la momia antes de convertirla en un muñeco diabólico.

Por eso, cuando la exhibición de la momia del general en el Bicentenario de su nacimiento iba a ser el plato fuerte, es probable que por lo expuesto, el hecho de que acabara pareciéndose a una versión del cuadro ‘Los Girasoles’ de Van Gogh por su intenso amarillo debido a una floración de hongos de ese color, no pudieran exhibirla.

No tenemos pruebas de que esta fuera la verdadera razón, pero sin ninguna duda, la exhibición se cayó del cartel. Fue cuando creció el rumor de que se les había estropeado la momia, cuando de forma precipitada e improvisada decidieron exhibirla durante solo unas horas en el salón de plenos del Ayuntamiento el pasado sábado 31 del mayo de 2014. Allí fue el crujir de dientes: la momia tenía el cráneo patinado para quitarle los hongos, la piel retraída y los ojos saltones, así como una dentadura refulgente e impropia de un muerto.

Cuando fue expuesta, nos sorprendimos descubriendo una momia a la que le habían hecho unas extrañas modificaciones rayanas en la profanación de cadáveres.
El gesto noble del general tras 143 años de estar enterrado, había pasado de ser
serio y respetable a semejar el muñeco diabólico de una mala película.

Ahora se puede observar una dentadura patética impropia de un muerto.

Le han puesto «carillas» en la dentadura y se la han blanqueado, le han patinado el cráneo para limpiarle los hongos, le han repeinado y le han dejado bizco del ojo izquierdo por la retracción que han provocado en la piel. El resultado es el mayor ridículo histórico en la exhibición de una momia con lo que culmina un desastroso año Prim en el que los secesionistas han tratado de instrumentar las mentiras para combatir la indudable fuerza histórica del español Juan Prim.

El General fue quien tuvo una reacción muy patriótica y se ofreció a morir por la bandera de España, a pesar de la mentira muy extendida de que bombardeó Barcelona en 1843, cuando lo hizo Laureano Sanz, teniente general bajo cuyas órdenes actuaba Prim, que solo era coronel. Prim nunca bombardeó Barcelona.

Hasta el hijo de Martín de Riquer, Borja de Riquer Permanyer, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona de Historia contemporánea, sin ningún rigor científico, lo ha mantenido de forma consciente y también confundiendo la biografía de Espartero con la de Prim.

Mal que les pese, Juan Prim fue un patriota español y catalán, nacido de madre castellano hablante, patrimonio de todos los españoles que deberían sentirse heridos
por este desafuero.

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Autor

José Pablo González

Licenciado en periodismo en 2010. Canterano del diario ABC, actualmente es redactor de política, portadista y responsable del área audiovisual de Periodista Digital.

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