A la dueña de una funeraria, que tuvo que llevárselo a su casa, no le quedó otra

El hospital rechaza un cadáver por ser «demasiado gordo» y el muerto acaba en un contenedor

El centro australiano de Port Headland carecía de las instalaciones adecuadas para albergar el cuerpo de 200 kilos

El hospital rechaza un cadáver por ser "demasiado gordo" y el muerto acaba en un contenedor
Muerte, funeral, cadáver y entierro. PD

Joanne Cummings tuvo que encender el aire acondicionado de la vivienda toda la noche hasta que logró solventar el desaguisado

Una funeraria de Australia tuvo que mantener el cadáver de un hombre de 200 kilos durante una noche y sin refrigeración después de que un hospital lo rechazara por ser «demasiado gordo», informó este jueves 19 de junio de 2014 la prensa local.

Joanne Cummings, copropietaria de la funeraria en Port Headland, en el noroeste del país, tuvo que regresar el pasado miércoles a su vivienda con el cadáver y encender el aire acondicionado durante toda la noche, según explicó al diario ‘Sydney Morning Herald’.

NO ES LA PRIMERA VEZ

La empresaria, que al día siguiente logró alquilar un contenedor marítimo con refrigeración interior para almacenar el cuerpo, denunció que el centro sanitario de Port Headland ya se negó a aceptar el año pasado el cadáver de otro hombre de 250 kilos.

Las autoridades sanitarias del estado de Australia Occidental dijeron en un comunicado que el hospital de Port Headland solo está capacitado para almacenar cuerpos de hasta 150 kilos pero que estudian la posibilidad de instalar equipos para refrigerar cuerpos de hasta 300 kilos.

Unos 14 millones de australianos, de los más de 22 millones de habitantes que tiene Australia, padecen problemas de obesidad o sobrepeso, una de las mayores proporciones entre los países desarrollados.

 

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