CRIMEN Y CASTIGO

La Guardia Civil descubre, 15 años después del crimen, que a Sheila Barrero la asesinó su exnovio

La Guardia Civil descubre, 15 años después del crimen, que a Sheila Barrero la asesinó su exnovio
La Guardia Civil resuelve el asesinato de Sheila Barrero. EP

Ha tardado 15 años, pero la Guardia Civil nunca falla ni desiste (Brutal crimen: una chavala pide ayuda en un bar y el dueño marroquí la acuchilla y estrangula).

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Benemétita ha remitido un informe al juzgado de Cangas del Narcea donde aporta pruebas «concluyentes» sobre la autoría del asesinato de Sheila Barrero, perpetrado en 2004 en Degaña (Asturias), que conducen a incriminar a un exnovio de la víctima.

La delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa, ha confirmado que el informe ya se ha remitido al juzgado y confía en que la Fiscalía lo valore y decida porque, según ha señalado, es «muy concluyente».

«Lo que se debe tener claro es que tanto la Policía como la Guardia Civil nunca abandonan la investigación e igual tardan un mes o 10 años, pero resuelven los crímenes».

El informe de la UCO expone los resultados obtenidos con los nuevos avances tecnológicos que han permitido, 15 años después del crimen, analizar, entre otras pruebas, una partícula hallada en la mano derecha del exnovio de la víctima que al parecer coincide con la muestra localizada en el casquillo de la bala que mató a la joven.

Según adelantaba este fin de semana el diario «El Confidencial», en la mano del exnovio se habría encontrado una partícula de plomo, estaño y bario igual a los residuos de disparos encontrados en el casquillo.

El joven, que quedó en libertad tras prestar declaración como sospechoso, había asegurado ante los agentes que esos residuos se correspondían con los disparos que había efectuado unos días antes cuando había salido de caza.

Según su versión, había utilizado un arma de cartuchería metálica, aunque se encontraron coincidencias entre una chaqueta suya y una fibra hallada en una bufanda que apareció en el coche de la víctima.

Sheila Barrero, de 22 años, fue asesinada el 25 de enero de 2004 cuando regresaba a su domicilio en la localidad asturiana de Degaña tras finalizar su jornada como camarera en un pub de Villablino (León).

Su cadáver fue descubierto por su hermano en el interior de su vehículo en el aparcamiento de un área recreativa en el Alto de la Collada, en la carretera que une Villablino y Degaña.

La autopsia constató que la joven recibió un disparo efectuado a quemarropa desde el interior del propio vehículo con un arma corta.

La Guardia Civil localizó dentro del vehículo un casquillo, una colilla y una bufanda donde se encontró la fibra de una chaqueta que ha coincidido con las muestras extraídas al exnovio de la víctima.

La familia de Sheila Barrero ha pedido en numerosas ocasiones la reapertura del caso y aunque inicialmente se tomó declaración como investigado a este sospechoso, quien había sido detenido seis meses después del crimen, finalmente fue puesto en libertad al no haber contra él pruebas concluyentes.

La jueza de Cangas del Narcea reabrió el caso a finales de 2018 y en enero de este año levantó el secreto de sumario.

Con la reapertura del caso se quería someter las pruebas a nuevos análisis en los laboratorios de Criminalística de la Guardia Civil, cuyos resultados se incluyen en el informe remitido ahora al juzgado de Cangas del Narcea.

La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Asturias no se ha pronunciado por el momento sobre dicho informe.

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