MUNDO CRUEL

Se vuela la cabeza el policia nacional atrincherado 8 horas en un restaurante chino de Alcobendas

Se vuela la cabeza el policia nacional atrincherado 8 horas en un restaurante chino de Alcobendas

Escalofriante y sobre todo inexplicable, porque es imposible saber que bulle de verdad en el fondo del cerebro de alguien que decide suicidarse.

En este caso, por ‘razones sentimentales’. Y despues de que todos, los compañeros del policía, sus amigos e incluso la mujer de sus penas, hicieran lo imposible por disuadirlo.

Más de ocho horas de encierro que acabaron de la peor manera posible.

Éste es el resumen de la tarde del 14 de diciembre de 2016 en la que un agente de la Policía Nacional se atrincheró en un restaurante chino de Alcobendas y acabó descerrajándose un tiro en la cabeza.

Eran las 22.50 horas de la noche y los GEO se preparaban para entrar en el local. No llegaron a tiempo. Los médicos trataron de reanimarlo, pero estaba clínicamente muerto.

Había dejado en Facebook por la mañana una carta de despedida con el siguiente texto:

  • «Mi historia: un día creí conocer a la mujer del siglo XIX… la familiar…antiinfidelidad..
  • Tendré mi parte de responsabilidad pero estos últimos meses me ha llegado a decir que soy un mal marido… de los que hacen infelices a las personas q tienen a su lado… nunca me he tenido por mala persona….siempre he intentado mejorar… y sobre todo hacer la vida mas llevadera a los que se han cruzado por la mía.. .si no ha sido así pido perdón… Jesús, ayúdame..
  • Sea como sea… aquí estoy… hasta aquí he llegado… no puedo seguir luchando…estoy agotado… he creído cuando me ha dicho que la creyera… me ha hecho creer… me prometió mirandome a la cara varias veces q no jugaría a dos bandas… pero en sucesivas ocasiones mi corazón descubría la mentira… y cuando te conviertes en una experta en eso dejas de ser quién eras… qué poco y mal te conocen… hubiese preferido asumir la verdad a la primera… por ello rogaba que me la dijera tantas veces… tantas… intuía que la mentira me destruiría… Jesús ayúdame..
  • Nunca me he sentido tan ruin… tan mezquino… tan engañado… tan dolido…no me queda 1 gr de fuerza para pasar por el final… Jesús ayúdame..
  • (…)
  • Sed felices!!
  • (…)
  • PD: si alguna vez os cruzáis en la vida de una persona y os se os muestra depre por algo q le afecte los cimientos de su vida….prestadle atención….estad encima de él hasta ser pesados…no le dejéis sólo…
  • Aún así os quiero a todos….gracias por ser como sois….

LA SECUENCIA

El agente, de 45 años, llegó sobre las 14.00 horas del martes al restaurante Yin He, situado en el número 123 de la calle Marqués de Valdavia. Llegó a sentarse en una mesa y tras consultar varias veces su móvil, sacó su arma reglamentaria y amenazó con suicidarse allí mismo.

Los dueños llamaron a la Policía y tanto los comensales como los trabajadores del local salieron huyendo a la calle. Hasta el lugar se acercaron dos negociadores y dos psicólogos de la Policía Nacional y miembros de los GEO. También una ambulancia del Summa en modo preventivo.

El agente estaba destinado en la División de Personal, en el distrito de Chamartín. Dejó una carta de despedida en Facebook asegurando que no le quedaban más ganas de vivir debido a asuntos sentimentales. También indicó que tenía problemas con su mujer, de la que estaba en proceso de separación.

Los hechos ocurrieron entre las 14.30 horas y las 15.30 horas cuando el policía atrincherado estaba comiendo solo y de forma tranquila en el restaurante. Varias personas aseguran que iba algo ebrio y que tras consultar el teléfono móvil sacó su arma y empezó a gritar que se iba a suicidar.

Más tarde, pidió la presencia de un amigo del Cuerpo, que se presentó en el restaurante y con el que habló a través de su teléfono móvil. El conocido acabó entrando en el local acompañado de varios Geos.

El policía, al ver que su amigo iba con varios agentes detrás, sacó la pistola y efectuó al menos tres disparos intimidatorios. Los agentes abandonaron el local y en el interior quedó el funcionario, solo.

Hasta el lugar acudió también su esposa. Varios negociadores de la Policía trataron de contactar con el agente y convencerlo para que se entregase.

El policía señaló que no quería saber nada de su mujer e indicó: «No quiero vivir más».

 

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